El Patón Bauza marcó un hecho sin precedentes en la riquísima historia de la Copa Libertadores. Desde anoche, por primera vez un director técnico puede presumir de haber clasificado a cuatro clubes distintos a semifinales del máximo torneo continental a nivel de clubes en América.
El pasaje obtenido por Sao Paulo a la instancia que jugarán los cuatro mejores del continente se suma a las mejores campañas históricas de los tres clubes anteriores con los que ya logró este objetivo.
En 2001 Bauza metió a su querido Rosario Central en semifinales tras eliminar a Cobreloa y América de Cali, pero cayó con Cruz Azul tras perder 2-0 en México y empatar 3-3 en Argentina. En aquel plantel estaban los uruguayos Ricardo Canals y Líber Vespa.
Siete años después el logro fue aún más sorprendente; Liga de Quito dejó por el camino a Estudiantes de La Plata con un ajustado 3-2 en el global, luego a San Lorenzo por penales y en semifinales al América de México por gol de visitante hasta llegar a la final, donde se impuso al Fluminense por penales en Maracaná tras ganar 4-2 en Ecuador y perder 3-1 en Río.
En 2014 el Patón consiguió lo que parecía imposible; San Lorenzo campeón. Luego de sortear la fase de grupos por saldo de goles y de forma agónica, eliminó al Gremio por penales, al Cruzeiro con un global de 2-1 y al Bolívar con comodidad, siempre definiendo como visitante. En la final con Nacional de Paraguay empató 1-1 en Asunción y ganó 1-0 la revancha en Buenos Aires. Integró ese plantel campeón el uruguayo Martín Cauteruccio.
Hoy, con Diego Lugano en sus filas, se ilusiona con un Sao Paulo que estaba en plena crisis deportiva cuando él llegó. “Este equipo está entre los cuatro mejores de América, y son muy poquitos los que pensábamos que íbamos a estar ahí. Y sin embargo estamos”, declaró el director técnico argentino de 58 años.