El hispano-brasileño Diego Costa volvió a mostrar sus pocas pulgas, ahora afuera de la cancha, cuando terminaba el partido entre Chelsea y el Tottenham Hotspur.
En su visita al White Hart Lane el equipo de Mourinho empató 0-0, generando muy pocas ocasiones en ofensiva y manteniendo su lugar 14 en la tabla de la liga tras 14 fechas.
El técnico portugués apostó a una dupla atacante con Oscar y Pedro por delante de Hazar, y pese a que calentó durante veinte minutos Diego Costa no fue tenido en cuenta.
Mientras se dirigía al banco de suplentes, el ex delantero del Atlético de Madrid, se sacó el chaleco y lo tiró hacia atrás, cayendo muy cerca del entrenador.