El trasiego de jugadores entre los grandes siempre resulta llamativo y genera repercusiones, algo que en los últimos tiempos comenzó en la primera división y ahora se traslado también a las divisiones formativas.
Leonardo Coelho llegando a los carboneros tras su pasaje en los albos y el reciente y polémico arribo de Maximiliano Silvera a los tricolores tras jugar a los aurinegros, son algunos ejemplos de un ida y vuelta que en estos últimos días tuvo otro capítulo.
Es que Peñarol en las últimas horas sumó cuatro jugadores con pasado en las canteras albas para reforzar sus filas en divisiones juveniles.
El extremo Guzmán Trucido (sub19), el defensa Ignacio Brancato (sub-17), el delantero Luca Pavoni (sub-15) y Johann Rodríguez (sub-14), acordaron su arribó a los carboneros.
“Trucido, Brancato y Pavoni son futbolistas que llegaron libres”, expresó el directivo de formativas Federico Terryn, tras detectar que quedaron fuera de la lista de retención: “Vienen para reforzar algunas posiciones que necesitamos”.
En el caso de Rodríguez, que recién cumplió 13 años, estuvo entrenando en la captación de Defensor y Nacional, pero se decantó por fichar en Peñarol.
“Se respetó lo que marca la normativa a rajatabla”, mencionaron en los carboneros para explicar la decisión de las altas generadas.