El volante uruguayo del Cruzeiro, Giorgian De Arrascaeta, vio por primera vez en su carrera la tarjeta roja este domingo en el empate 2-2 entre Cruziero y Santos, encuentro en el que anotó un gol.

El oriundo de Nuevo Berlín no tuvo contemplación por parte de Heber Lopes, árbitro que le mostró roja directa por una fuerte entrada contra un rival.

Después del encuentro se supo que el internacional brasileño que dirigió el partido lo estuvo provocando a De Arrascaeta, según confesó el jugador a sus compañeros y a la prensa.

"Yo me sentí incómodo en el partido. Pero no quiero hablar más nada del tema. El jugador es el que tiene que llamar la atención dentro de un campo de juego, eso se está perdiendo un poco. El árbitro es el que manda", afirmó el uruguayo tras el partido.

Y la polémica se vio agravada con un descubrimiento en el Twitter del jugador, que se había expresado contra la actuación de Lopes en la final de la Copa América entre Chile-Argentina: "Malena este arbitro".

El vicepresidente del Cruzeiro también salió en defensa del jugador y dijo que los errores de Lopes contra el club ya son reiterados, por lo que espera no dirija más en partidos del equipo.