Matías Aguirregaray firmó su contrato como nuevo jugador de Estudiantes en la noche del viernes y rápidamente volvió a Montevideo a pasar el fin de semana con la intención de volver el lunes de mañana. Sin embargo, la niebla que afectó el normal funcionamiento del Aeropuerto de Buenos Aires le impidió viajar, por lo que tuvo que postergar 24 horas su arribo al equipo pincharrata.

El que sí estuvo en la primera práctica de la semana en el conjunto que dirige Mauricio Pellegrino fue Israel Damonte, quien ya realizó fútbol junto a los jugadores que jugaron menos minutos el pasado sábado durante el triunfo 1-0 sobre Atlético de Madrid.

Durante su presentación en el equipo del que es oriundo, y al que volvió tras 11 años, reconoció la importancia de jugar al lado de Juan Sebastián Verón. “Es importante para mí que él esté y que tenga las ganas que tiene. Estoy contento de compartir vestuario con un jugador de la calidad de él y de muchos que hay hoy en Estudiantes”, declaró.

Luego, pese al “espero volver” que expresó el viernes pasado durante su despedida de los hinchas de Nacional (VER NOTA), y de destacar el muy buen trato que recibió en el Bolso, admitió que “siempre soñé con volver” a Estudiantes, agregando que “era una cuenta pendiente que tenía. Todo lo que aprendí fue gracias a Estudiantes. Es mi casa y no me sacan nunca más de acá. Vengo a quedarme para siempre”.

"En Nacional estaba muy bien. Nunca me trataron en un club como me trataron ahí, hablando de mi etapa profesional en Primera División. Yo todavía tenía contrato y había rechazado ofertas de Ecuador, Chile y alguna de Argentina, pero cuando fue Estudiantes fue diferente porque es mi casa", explicó.