Nacional volvió a entrenar este lunes de mañana y lo hizo en Los Céspedes a puertas cerradas, donde enfrentará el martes también de mañana y a puertas cerradas a River Plate. La determinación de cerrar el búnker tricolor no fue tomada por el director técnico Gustavo Díaz, sino por los dirigentes, quienes entienden que se generó “mucho chusmerío” entorno al equipo en las últimas semanas, sobre todo a partir de una supuesta lista de jugadores prescindibles. A raíz de la misma, Sebastián Taborda rescindirá su contrato.

La fractura de peroné de Maximiliano Calzada, quien fue operado con éxito el domingo en la Asociación Española de Socorros Mutuos, hizo que se aceleraran gestiones con otros jugadores para reforzar ese puesto. Uno de ellos es Diego Arismendi, quien entrena con el equipo desde el primer día de la pretemporada, y otro es Sebastián Eguren, más allá de que hay barreras económicas importantes como para concretar su vuelta.

Uno de los que ya era titular en el mediocampo antes de la lesión del Pochola es Israel Damonte, hoy inamovible. El argentino, en diálogo con el programa Hombres de Fútbol de 1090 AM Imparcial, fue a visitar al Pochola y le dio todo su apoyo, deseándole la más pronta recuperación (la misma demandará entre dos y tres meses).

“Más allá de los nombres, lo importante es el grupo. Si el grupo está bien y unido, y tiramos todos para el mismo lado, así no tengamos a Messi podemos lograr algo importante. Si el grupo está dividido con subgrupos y ese tipo de cosas que muchas veces pasan, es complicado que se logre algo. Muy pocos equipos logran conseguir objetivos de esa manera”, dijo Damonte.

El volante argentino de Nacional señaló que en el plantel tricolor “hay jugadores de mucho nombre que son inteligentes y saben que hay que estar unidos y tirar para el mismo lado. Tenemos la ilusión de ganar la Libertadores. Sería un sueño y me podría morir tranquilo si la gano, y más en Nacional. No sé si lograrlo con otro equipo sería igual. De chico era de River, pero cuando me pongo la camiseta me siento hincha de Nacional”.

Por su condición de hincha de River y el hecho de que enfrentará a Boca Juniors en la Copa Libertadores, se le preguntó si ese partido es especial. “Tuve la suerte de ganarle y hacerle un gol cuando jugaba en Gimnasia de Jujuy. Fue de los momentos más lindos que viví porque a Boca le tenía asco y bronca de chico, pero después cuando uno es jugador hay cosas que van cambiando y vas entendiendo otras. Hoy a River quiero que le vaya bien pero tampoco es algo que me enloquezca”, explicó, aclarando que “primero que nada soy hincha mío”.

Por último dijo que no le gusta que le digan “platinado”, y consultado por los motivos que lo llevaron a teñirse el pelo comentó que “cuando jugaba en San Martín de Mendoza, mi viejo me decía que el relator no le pegaba un nombre y que él no veía un carajo, así que empecé a teñirme para que me viera”.