Portugal es uno de los países cercanos a los mayores focos de riesgo de contagio del coronavirus, pero el rápido proceder de su gobierno evitó que la propagación alcanzara los niveles de Italia y España, que ya cuentan sus muertos por miles.

En territorio lusitano, donde se registró hasta ahora 119 muertes y más de 6.000 casos positivos de COVID-19, se exhortó a la población a realizar cuarentena pero la misma no es obligatoria. No obstante, a quienes llegan desde el exterior sí se los obliga a permanecer aislados para descartar la posibilidad del contagio.

Cristiano Ronaldo llegó a su Funchal natal (capital de la isla de Madeira) el 10 de marzo, dos días después del último partido de la Serie A. Pocos días antes había estado visitando a su madre, quien padece problemas cardíacos y los está superando.

El atacante de la Juventus aprovechó la suspensión del fútbol para huir de Italia junto a su familia y comenzó la cuarentena el 10 de marzo, por lo que ya cumplió el período obligatorio de dos semanas. No obstante, la recomendación de las autoridades de la salud es mantener el encierro y él no cumplió.

Según informaron medios portugueses, este domingo salió de su casa para dar un paseo junto a su novia, la española Georgina Rodríguez, y sus dos hijos más pequeños, sin tener en cuenta que los paparazzi lo estaban esperando para tener el registro fotográfico.