Las grescas en el fútbol de la tierra del jogo bonito son un clásico. A los brasileños les encanta jugar la bola siempre a ras del césped, dar espectáculo, pero cuando les salta la cadena protagonizan esos tumultos plagados de patadas voladoras que no llegan a destino.

Tal fue el caso de los equipos sub 19 de Vasco Da Gama y Sport Recife durante el último fin de semana, en una localidad cercana a Belo Horizonte. Los jugadores de ambos equipos se trenzaron en una batalla de todos contra todos, pero el que sobresalió del resto fue el arquero Gustavo, del Sport Recife, con un patadón volador en el cuello de un colega rival que estaba de espalda.

Eliventon, de Vasco Da Gama, fue trasladado inmediatamente en ambulancia a un hospital cercano. Para el arquero, se espera una durísima y más que merecida sanción.