"Estoy sin palabras. Mi felicidad no tiene límites", manifestó el delantero tras su fichaje por el Parma, 12º de la Serie A del Calcio. "Siempre fui un hincha del Parma y volver a llevar la camiseta es una emoción increíble", añadió.

El Parma fichó a Crespo en un complicado acuerdo que implicó la marcha de Nicola Amoruso al Atalanta, y el regreso de Robert Acquafresca al Génova como jugador cedido.

Crespo llegó al Génova procedente del Inter de Milán, donde no convenció al entrenador, el portugués Jose Mourinho, que no le dio un puesto regular en el equipo lombardo.

Sin embargo, el atacante argentino estimó que en el Génova jugaba muy poco y decidió cambiar de club tras la llegada del hondureño David Suazo, procedente del Inter de Milán, que amenazaba con limitar más su tiempo en el terreno de juego con la camiseta del equipo genovés.

El argentino, de 34 años, antes de recalar en el Parma, jugó en la Lazio, el Chelsea, el Milan y estuvo en dos periodos de tiempo en el Inter de Milán, despés de dejar en el 2000 a los parmesanos, a quienes ayudó a lograr la Copa de la UEFA (la actual Europa League) y la Copa de Italia en 1999.

Fuente: AFP