Una hora después del enfrentamiento entre jugadores uruguayos e hinchas colombianos en la tribuna del estadio Bank of America, donde los cafeteros vencieron a la Celeste por 1-0 en el marco de la segunda semifinal de la Copa América, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) repudió los hechos con un comunicado tan tibio como el accionar de la seguridad.
El ente rector del fútbol continental asegura que su labor “parte de la convicción de que el fútbol nos conecta y nos une, a través de sus valores positivos”, por lo que reivindica que “no hay lugar para la intolerancia y la violencia dentro y fuera de la cancha”.
Luego hace una exhortación para “tener una fiesta inolvidable” en los dos partidos que quedan del certamen, sin demasiadas referencias al episodio del que ya se habla en todo el mundo.
Como consecuencia de los incidentes, los profesores Santiago Ferro y Diego Estavillo, preparadores físicos de la selección uruguaya, sufrieron cortes en el cuero cabelludo, pero rápidamente fueron asistidos y se encuentran en buen estado.
La madre de Manuel Ugarte se desmayó, pero fue reanimada casi de inmediato y todos los familiares de la delegación uruguaya fueron trasladados al hotel pasada la medianoche local.