El Hard Rock Stadium de Miami fue el escenario del debut de Uruguay en la Copa América frente a Panamá. Si bien el partido estaba fijado para las 21 horas locales (22 de Uruguay), ya desde el mediodía se respiraba ambiente futbolero en las inmediaciones, con color celeste y canalero.

Más de 18.000 uruguayos llegaron hasta el escenario, con capacidad para 65.326 y un total de 33.425 localidades vendidas para este encuentro. Hubo asados, barbacoas, tambores, candombe y un montón de otras costumbres con sello uruguayo, de esas que conectan con el paisito a todos los compatriotas que están desperdigados por el mundo.

El himno sonó con la misma fuerza que en cualquier partido de Eliminatorias mundialistas en el Estadio Centenario, y no demoró en bajas desde las tribunas el clásico “soy celeste”. Con camisetas de varios clubes mezcladas por un objetivo común, los celestes se hicieron sentir.