El Mundial 2026 marcará un punto de inflexión para el fútbol internacional. Por primera vez participarán 48 selecciones, una expansión impulsada por la FIFA que busca ampliar la representación global y potenciar los ingresos comerciales del torneo.

La competencia se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, que organizarán conjuntamente la Copa. El nuevo formato contempla 12 grupos de cuatro equipos y una fase eliminatoria más extensa, con un total de 104 partidos.

El cambio genera debate. Sus defensores consideran que permitirá mayor inclusión para selecciones de África, Asia y América del Norte. Los críticos advierten sobre el riesgo de pérdida de calidad deportiva y una mayor carga física para los futbolistas.

Para América Latina, el nuevo esquema abre la posibilidad de una presencia récord de equipos y aumentó las chances de clasificaciones para varios seleccionados.