Gimnasia y Esgrima de La Plata sigue sufriendo los clásicos como ningún otro partido. Además de los malos resultados que lo acompañan desde algo más de una década casi siempre que enfrenta a Estudiantes, ahora afronta situaciones que se generan a raíz de los malos resultados.

Tras el 3-0 sufrido este domingo en el Estadio Ciudad de La Plata, dirigentes del club insultaron a los jugadores desde el palco que se les asignó. Ante tal situación, reaccionaron los futbolistas del plantel que quedaron fuera de la convocatoria, y se desató la hecatombe: golpes de puño entre dirigentes, que reclamaban actitud, y jugadores, que aprovecharon para recriminar a los directivos por atrasos en los sueldos.

Horas más tarde, empezó a circular en las redes sociales el furioso relato del ya popular Alberto Raimundi, relator partidario de Gimnasia que saltó a la fama por sus insultos a los árbitros que perjudicaban a su club y que ahora apunta a la crítica para los jugadores, quienes a su entender defienden su camiseta “sin alma, sin corazón y sin huevo”.

Raimundi criticó “el miedo escénico del técnico”, Pedro Troglio, y recordó el 7-0 sufrido en octubre de 2006, cuando Troglio también dirigía al elenco tripero: “Todos los que participaron de aquella catástrofe jamás debieron haber pisado otra vez el club”.

El relator lamentó tener que ver “un Gimnasia que se arrastra y que no juega los clásicos como debe jugar”, protagonizando “un nuevo papelón en un clásico, ¿y cuántos van?”. “Tenemos las pelotas por el piso”, concluyó, y le reclamó al arquero ex Peñarol Enrique Bologna por su floja resistencia en el segundo gol pincharrata.