Un hecho curioso se dio sobre el final del clásico de este domingo entre Nacional y Peñarol por la cuarta fecha del Apertura en el Gran Parque Central, cuando el árbitro Andrés Matonte se anticipó a indicar que el partido había culminado y tuvo que corregir la decisión.

Cuando transcurrían 4 minutos y 50 segundos de los seis que se habían adicionado, el juez principal se llevó el silbato a la boca para cobrar el final del encuentro, hecho que desató la anticipada euforia carbonera.

Sin embargo, mientras algunos jugadores se dejaban caer al piso sintiendo alivio, y otros que estaban en el banco de suplentes ingresaban a la cancha con el objetivo de festejar, Matonte se disculpó y levantó el brazo para indicar que se había equivocado.

Inmediatamente después, los jugadores de Peñarol reclamaron la incidencia, pero el partido tuvo que continuar. 

Lo que ocurrió fue que, a pocos minutos del cierre, el reloj se paralizó. Eso llevó a Matonte a pensar que ya se había cumplido el tiempo añadido, pero corrigió rápidamente.

En un partido que dirigió sorprendentemente bien para las expectativas que había respecto de su rendimiento, Andrés Matonte protagonizó este blooper insólito. ¿Y el reloj? ?? pic.twitter.com/nVBGcPLBcX

— Tenfieldoficial (@tenfieldoficial) March 2, 2026