Nacional concentró en el Hotel Hyatt, en Pocitos, y desde allí partió rumbo al Gran Parque Central a poco menos de dos horas para el arranque del clásico.
El que cerró la fila de jugadores fue Luis Suárez, quien tuvo un gesto particular antes de subirse al ómnibus. El salteño saludó a los hinchas allí presentes y se detuvo especialmente a darle la mano a un niño que estaba luciendo la camiseta de Peñarol.
Así lo registró la cámara del programa Polideportivo de Canal 12. Luego, el niño aurinegro contó junto a su madre tricolor que llegó hasta el lugar para conocer a Suárez y a Sergio Rochet.