Barcelona logró una importante victoria en su visita al Manchester City, en la jornada que marcó el inicio de los partidos de ida de los octavos de final de la Europa League. Así, el equipo español quedó muy bien perfilado pensando en lograr la clasificación en la revancha del 12 de marzo.

El partido prometía muchísimo y en el primer tiempo no cumplió, por culpa de la gran tarea defensiva del elenco local. Lejos de salir a proponer su habitual juego ofensivo, ese que le hace ser el equipo más goleador de Europa en esta temporada con 117 tantos en 41 presentaciones, el City prefirió ceder campo e iniciativa.

Barcelona tuvo más la pelota, como casi siempre, pero le costó traducirlo en opciones de gol en la primera mitad. Apenas un remate a distancia de Xavi que exigió a Hart, mientras que del otro lado hubo un mano a mano que Negredo llegó incómodo a definir ante Valdés y una acción de peligro en el área a partir de una mala salida del meta catalán.

No pasaba mayores zozobras el conjunto del chileno Manuel Pellegrini, hasta que a los 52’ se dio la jugada que definió el encuentro. Tras una falta de Busquets omitida por los jueces en perjuicio de Jesús Navas, Iniesta lanzó un contragolpe fantástico con un gran pase para Messi, y cuando el argentino ingresaba al área lo bajó su compatriota Demichelis. Penal, expulsión para el defensor y gol del crack culé en medio de quejas de los locales, quienes entendían que la falta fue afuera del área.

Recién a partir de la ventaja pudo exhibir su juego característico el equipo español, que encontró más espacios para mover la pelota y encontró espacios ante la desesperación de los locales, que obligados por el resultado tuvieron que salir del fondo y proponer algo más.

Pellegrini movió fichas y mando a la cancha a Dzeko y Nasri por Negredo y Navas, luego de haber sacado a Kolarov para rearmar la defensa con el ingreso de Lescott, pero apenas tuvo una ocasión clara a los 76’, cuando David Silva exigió a Valdés con un derechazo bajo que contuvo el guardameta.

Más como consecuencia de la superioridad numérica que del 1-0, los últimos 40 minutos del partido fueron todos del Barça, que ganó en profundidad con el ingreso de Neymar por Alexis Sánchez y hasta mereció marcar el segundo antes, por un offside mal sancionado a Fábregas con posterior anotación de Piqué.

El 1-0 servía pero no alcanzaba para volver lo suficientemente tranquilo al Camp Nou, pero llegó el merecido 2-0 en una combinación brasileña. Dani Alves, quien ya había malogrado una ocasión muy parecida, tiró una pared con Neymar, fue a buscar la devolución, entró en diagonal al área y definió entre las piernas de Hart para dejar casi sellada la serie.