La jornada del martes en Champions League dejó clasificados, confirmaciones y una sorpresa de alto impacto, con varios equipos que sellaron su boleto a los octavos de final sin margen para el error.
En Inglaterra, el Newcastle United volvió a mostrarse contundente y derrotó 3-2 al Qarabag, cerrando la serie con un global aplastante. Con la tranquilidad que le había dado la amplia ventaja conseguida en la ida (1-6), el conjunto inglés manejó los tiempos del partido y, pese a conceder espacios en algunos pasajes, nunca vio comprometida su clasificación. El equipo mostró jerarquía ofensiva y eficacia en los momentos clave para terminar de liquidar la eliminatoria ante su gente.
En Alemania, el Bayer Leverkusen hizo valer el trabajo realizado en el primer encuentro (0-2) y, tras igualar 0-0 ante el Olympiacos, aseguró su presencia en la próxima ronda. Fue un partido cerrado, con pocas situaciones claras y mucha disputa en la mitad de la cancha. El equipo alemán apostó a la solidez defensiva y a la administración de la ventaja conseguida en la ida, sin asumir riesgos innecesarios. Del otro lado, el conjunto griego intentó presionar y adelantar líneas, pero careció de profundidad para inquietar seriamente al arco rival.
La gran nota de la jornada se dio en Italia. El Bodø/Glimt confirmó su condición de revelación al imponerse 2-1 sobre el Inter de Milán, completando una serie que quedará en la memoria de sus hinchas. El equipo noruego mostró personalidad, orden táctico y una contundencia que sorprendió a uno de los gigantes del continente.
Inter intentó reaccionar empujado por su público, pero se encontró con un rival disciplinado y efectivo, que aprovechó cada espacio para golpear en los momentos justos. La eliminación del conjunto italiano representa uno de los golpes más fuertes de esta instancia.
Jens Hauge adelantó al visitante, Alessandro Bastoni puso la igualdad, pero Hakn Evjen cerró el resultado y la clasificación para los noruegos en el Giuseppe Meazza.