Sarmiento perdió 1-0 con Rosario Central este lunes por el complemento de la fecha 8 del torneo argentino y permanece último en la zona A.
Al regreso a Buenos Aires el plantel dirigido por Caruso Lombardi se detuvo en una estación de servicio a comprar unos sandwiches y se cruzó con algunos barras del club.
Tras ser agredido verbalmente el polémico entrenador reaccionó y se tomó a golpes de puño con algunos hinchas. Este martes en T y C Sports Caruso comentó: "El grandote me tiró una ñapi que si me agarraba me deja la cabeza en el río".