El uruguayo Carlos De Pena arribó a Uruguay tras un periplo de cuatro días para dejar Kiev, capital de Ucrania, ciudad que está bajo ataque ruso, como el resto del país.

De Pena, que fue recibido por su familia, pareja e hijo, fue aplaudido por todos los presentes, mostrando la alegría de su retorno a nuestro país, en una travesía de mucho miedo, dolor e incertidumbre.

“Fue bastante cansador, un poco difícil salir de Ucrania”, dijo el jugador que defendía al Dinamo de Kiev, donde era uno de sus referentes, en conferencia de prensa: “las horas de tren fueron las más complicadas, la incertidumbre era total en cada ciudad que parábamos. También era una hora más cerca de estar en casa, eso me daba aliento, fuerzas para saber de que estaba cerca de retornar, que cada hora que pasaba me iba acercando a la frontera”.

“Gracias a dios llegamos bien, estamos acá y hoy hay que agradecer a todo el mundo que nos apoyó, estuvo con nosotros, nos mandó su mensaje de aliento ya que sin todo eso no hubiera sido posible” mencionó. .

“Entiendo lo que es tener un hijo y una familia que dependan de ti, por eso optamos el camino de subirnos a ese tren”, dijo más tarde y amplió: “tomamos la decisión de tomar el tren porque una periodista de BBC (medio de comunicación británico) nos recomendó salir cuanto antes. Fue un trayecto complicado, había tropas, soldados, no fue fácil llegar. En siete horas vimos un poco de todo, gente con desesperación y las mismas ganas de salir”.

“Trataba de mostrarme fuerte, pero dentro mío tenía miedo, muchas veces me encerré a llorar. Era una mezcla de sentimientos rara. Pensé muchas veces que quizás no iba a salir de ahí y es una sensación que no había sentido mucho”, rememoró.

“La incertidumbre y el no saber fue lo que más nerviosos nos tuvo. La comida y el agua, a esa altura eran secundarias, pero se iban acabando, había que racionarla. La salida segura era lo que más me preocupaba”, continuó el relato.

"Nos sentimos muy respaldados por las autoridades de nuestro país y que entre todos estaban haciendo un esfuerzo grande para sacarnos de ahí", relató y mencionó que estuvo en contacto directo con el presidente Luis Lacalle Pou: "sus mensajes, preocupación, fueron una tranquilidad y estoy muy agradecido".

"Aca nadie es un héroe"; dijo y completó: "simplemente soy una persona que tuvo mucha suerte y recibió mucha ayuda para poder retornar a mi país y familia".

"El viernes por la noche estaban bastante cerca las tropas rusas y se escuchaban disparos, explosiones. En el tren (en el que fueron a la frontera) viajamos con una nenita de cuatro años que después nos enteramos que falleció. Son cosas que uno como padre las piensa y es muy duro", expresó con suma tristeza.

"Lo material no me importa, lo que tenía lo dejé allá en Ucrania y de ninguna manera voy a volver. Mi familia es lo que más me importa y ahora voy a dedicarme a ellos", cerró.