Brahim Díaz fue el principal señalado por la derrota de Marruecos a manos de Senegal en la final de la Copa Africana de Naciones el pasado domingo. En Rabat, con el público local listo para celebrar el gol del triunfo cuando estaban 0-0 en el tiempo adicional, el 10 marroquí ejecutó un penal picando la pelota, que fue a las manos del arquero Edouard Mendy.
Un día después de la controversial
jugada, el mediocampista del Real Madrid hizo un posteo disculpándose. “Me
duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado,
a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo.
Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo”, escribió.
“Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón”,
señaló el jugador de 26 años, quien nació en Málaga, jugó por España a nivel
juvenil y hasta llegó a defender a la Roja a nivel mayor en un amistoso en
junio de 2021. Casi tres años después, tomó la decisión de jugar por el país de
su padre marroquí (lleva el apellido de su madre española).
“Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente, pero lo
intentaré. No por mí, sino por todos los que creyeron en mí y por todos los que
sufrieron conmigo. Seguiré adelante hasta que algún día pueda devolveros todo
este amor y ser el orgullo para mi pueblo marroquí”, concluyó.
Aziz Ajanuch, primer ministro de Marruecos desde setiembre de 2021, elogió a Brahim Díaz como “el descubrimiento” de la Copa de África, y le dedicó un mensaje por su impacto emocional por fallar el penal decisivo que tantas críticas le generó.
“Tengo un mensaje especial porque
vi que Brahim Díaz se afectó mucho. En realidad, fue el descubrimiento de esta
edición y el goleador”, expresó en una intervención ante la Cámara de
Representantes durante la sesión mensual de preguntas orales.
“Él eligió por sí mismo entrar en la selección y vestir la camiseta de
Marruecos. No entraste solo en el equipo nacional, entraste en el corazón de
todos los marroquíes”, agregó Ajanuch sobre quien se llevó el premio de
goleador de la Copa Africana con cinco tantos, y del equipo ponderó su “espíritu
combativo” y “esfuerzos evidentes” pese al resultado.