Robinho Jr denunció a Neymar, su compañero en Santos, por una presunta agresión durante un entrenamiento este domingo por la mañana entre aquellos futbolistas que no sumaron minutos ante Palmeiras.
El conflicto se inició cuando el juvenil superó con un regate al experimentado delantero, lo que generó la reacción del capitán del equipo, según informaron medios brasileños.
De acuerdo con los testimonios, la situación escaló rápidamente: hubo empujones, una zancadilla y según algunas versiones también una cachetada por parte de Neymar.
Tras lo ocurrido, el entorno de Robinho Jr. presentó una notificación formal ante la dirigencia del club solicitando medidas, entre ellas una investigación interna, acceso a las imágenes del entrenamiento y garantías de seguridad.
En el documento presentado, la defensa del joven futbolista sostiene que, si el club no atiende los pedidos realizados, la situación podría interpretarse como un “incumplimiento de la confianza contractual” y un “compromiso con la seguridad en el lugar de trabajo”, lo que abriría la posibilidad de una ruptura unilateral del vínculo.
Asimismo, advierten que en caso de no obtener respuesta dentro del plazo fijado, el entorno del jugador de Santos avanzará de forma inmediata por la vía judicial. Entre las medidas que evalúan, además de la finalización del contrato, se incluyen posibles reclamos económicos por perjuicios tanto materiales como emocionales.
Por su parte, Santos inició un proceso interno para esclarecer los hechos, mientras que Neymar reconoció su error y se disculpó con el futbolista y su familia luego del altercado.