Marcelo Bielsa habló este jueves en conferencia de prensa, en la víspera del amistoso frente a Inglaterra en Londres. El diálogo con los medios, carente de un hilo conductor y con consultas muy variadas que oscilaron entre su equipo, el momento de Federico Valverde, Leeds United, el rival de mañana y cuestiones genéricas del fútbol actual, se extendió durante 25 minutos. No le preguntaron por la vuelta de Agustín Canobbio a la selección.
Sobre la similitud de la formación que empleará el viernes en Wembley con la que planea para el debut en la Copa del Mundo ante Arabia Saudita, dijo que “imaginar lo que va a pasar dentro de dos meses es una tentación, pero también tiene sus inconvenientes”. “Las realidades cambian mucho por un montón de factores: estados de forma, lesiones y continuidad competitiva en los clubes. Después de tres años, la mayoría de los datos que los entrenadores revisan para tomar sus decisiones, yo también los he concretado”, dijo.
En relación a las diferencias y similitudes con sus anteriores previas mundialistas, con Argentina en 2002 y con Chile en 2010, dijo que “los tiempos son totalmente distintos”. “El fútbol que se juega es distinto, y el tipo de competencia es distinto. Es imposible hacer paralelismos, siendo que lo que rodea la competencia no tiene punto de unión con lo que pasó en esos mundiales. Lo que se mantiene es la importancia de lograr, en el momento adecuado, que los jugadores lleguen en plenitud. Eso aplica a cualquier tipo de competencia”, señaló.
Elogios a la AUF y confianza en lo que viene
Para desarrollar la función, valoró que, “todo lo necesario, la Asociación Uruguaya de Fútbol lo ha resuelto”. “Trabajé tres años en Uruguay con un plantel de jugadores valiosos y recursos totalmente suficientes para poder llevar adelante la tarea”, dijo.
En referencia al grupo que le tocó a la selección uruguaya en la próxima Copa del Mundo, contra Arabia Saudita, Cabo Verde y España, dijo que es “de muy difícil respuesta”. “Si uno plantea objetivos desproporcionados, no está bien. Y si uno plantea objetivos poco ambiciosos, tampoco está bien. Ningún grupo es especialmente fácil. Todos los entrenadores describen el grupo en el que les toca competir resaltando las dificultades que tienen que enfrentar. No podemos descalificar a ninguno de los integrantes de nuestro grupo”, expresó.
“Confío mucho en las tres semanas de preparación que vamos a tener y en la calidad de jugadores que tiene Uruguay. También es muy importante la realidad deportiva que se verifica el 20 de mayo. Es un sector de la competencia anual en el que se resuelven muchas cosas a nivel de clubes. El escenario que se produzca alrededor de los jugadores que potencialmente pueden conformar el plantel definitivo será muy condicionante, yo creo que para bien, y nos dará la medida sobre lo que hay para corregir”, manifestó.
El momento de Valverde
Cuando le preguntaron por el presente de Federico Valverde, valoró que “siempre fue un jugador muy destacado, con una actualidad deportiva valiosa”. “Me refiero a los últimos tres o cuatro años, que son los que miré con más atención. En los últimos partidos ha tenido una capacidad de desequilibrio muy llamativa que hace que se observe una nueva faceta de él”, ponderó sobre el volante del Real Madrid.
“Ha jugado en su posición natural de volante interior, pero después ha resuelto necesidades del equipo como lateral derecho o esta última versión como atacante externo, mostrando cosas que no habíamos visto con frecuencia antes. La posición le permitió repetir acciones para las que tiene una capacidad muy clara. Es difícil que Valverde ignore cómo resolver situaciones en casi todos los lugares del campo que circunstancialmente ocupe, porque es un jugador muy dinámico. Lo que le toca hacer, está en condiciones de resolverlo. Y, como es muy dinámico, tiene muchas opciones para protagonizar”, concluyó.