Se llegó a la décima victima fatal por coronavirus. En este caso fue el presidente de Trouville, Álvaro Rodríguez.

Rodríguez, de 64 años, se infectó de COVD-19 en un viaje que llevó a cabo a España. En esa oportunidad fue a ver el clásico de ese país entre el Real Madrid y Barcelona, el primero de marzo, en el que los merengues se impusieron por 2-0.

Tras su vuelta al Uruguay, Rodríguez llevó a cabo la cuarentena de forma voluntaria ya que aún no se había decretado el estado de emergencia sanitaria en el país. Pero con el transcurso de los días fueron apareciendo los síntomas.

Después de estar casi un mes en CTI, Rodríguez se convirtió en la décima muerte por coronavirus.