Rafael Nadal derrotó al argentino Federico Delbonis 6-3, 7-6 y 6-1 en el partido que cerró la jornada de jueves del Australian Open. El número uno del mundo empleó dos horas y media para doblegar al 76.º de la clasificación, que venía de barrer al portugués Joao Sousa.
El español tendrá como próximo rival a su compatriota Pablo Carreño Busta, quien superó al alemán Peter Gojowozyk (120.º) por 6-4, 6-1, 1-6 y 6-4. El vencedor de ese duelo se topará con el australiano Nick Kyrgios (26.º) o con el ruso Karen Khachanov (17.º).
Lejos de ser un triunfo memorable, fue una victoria más de Nadal, quien protagonizó un hecho anecdótico que será más recordado que el partido. El mejor jugador de la actualidad le dio un pelotazo sin querer a una niña alcanzapelotas, por lo que de inmediato se acercó a preguntarle cómo estaba y le dio un beso.
Una vez finalizado el encuentro, el español le regaló su vincha a la niña, por quien dijo haber temido en el momento del pelotazo. “Me he asustado porque tenía un gran golpe. La bola venía muy fuerte porque era un resto que le tienes que sumar la velocidad del servicio”, expresó.
“Ha sido una fenómena porque ha estado muy entera, y la bola le ha ido directa a la cabeza. Le caía un poco la lagrimilla pero la niña es una fenómena. Ha aguantado el tipo de manera fantástica y es un ejemplo”, ponderó el español.