Wanderers le ganó a Peñarol 1-0 en el Estadio Centenario por la fecha 13 del Torneo Apertura, cortó una racha de tres sin ganar y llegó a 17 puntos, cuatro menos que su rival de turno, que está segundo. Además, le dio el título a Racing, que manda con siete de renta con seis por jugar.

Los aurinegros empezaron aletargados y regalaron los primeros 10 minutos, aunque su rival no aprovechó ese mal inicio. Los bohemios, prolijos en el manejo y plantados en campo rival con un 3-4-1-2, apenas generaron un cabezazo de Fabricio Formiliano que salió desviado y, además, era offside.

El equipo de Diego Aguirre, inconexo y mermado por la cantidad de bajas, hizo el primer aviso a los 13’, cuando de contragolpe llegó Gastón Togni por izquierda a definir por arriba. Siete minutos después, tras una buena rotación de balón, Leandro Umpiérrez centró desde la derecha y Abel Hernández elevó su remate.

Ninguno lograba imponer condiciones ni establecer un dominio claro, dentro de un trámite que de a ratos fue tedioso. Wanderers llegó a los 31’ cuando, Jonathan Urretaviscaya llegó al área pero no definió bien una jugada que él inicio con Jonás Suárez. Después no pasó más nada hasta los 45’, cuando Abel Hernández le erró al arco en una ocasión de peligro.

Peñarol salió a jugar el segundo tiempo con Franco González como sustituto de Togni, pero siguió sin saber cómo ataja Agustín Buffa. Wanderers, con más espacios ante un rival que iba al frente sin ideas, avisó a los 55’ con un derechazo de Facundo Labandeira que Washington Aguerre mandó al córner.

De contragolpe cayó el 1-0 a los 58’, cuando Jonás Luna escapó de Franco Escobar con llamativa facilidad por la izquierda y asistió al medio a Labandeira, quien llegó a definir con un derechazo bajo y esquinado. Ese gol acentuó el nerviosismo de Peñarol, que de inmediato mandó a la cancha a Lucas Hernández y Stiven Muhletaler por Diego Laxalt y Abel Hernández.

Movió piezas y buscó soluciones ofensivas Diego Aguirre, pero no las encontró. Su mejor exponente siguió siendo Aguerre, que desbarató una apilada de Labandeira a los 67’ y tres minutos después le ganó un mano a mano a Luna, quien a pura velocidad complicó a una apática retaguardia aurinegra.

Casi no generó peligro pese a terminar tirando centros Peñarol, que llegó a cinco partidos oficiales sin poder ganar y profundizó un momento deportivo muy malo. Por si fuera poco, el jueves visitará a Corinthians por la Copa Libertadores y Matías Arezo terminó sentido.