El partido comenzó con dos equipos que trataron de ordenarse para atacar con prolijidad ante una zona media combativa y donde se trataba de controlar las acciones.
Un córner que cabeceó primero Martínez y luego Xisco, obligó a Denis a extermarse para evitar la apertura en los primeros minutos, donde los mirasoles apostaban a la velocidad de Pellistri por derecha para generar desequilibrio.
Los franjeados por intermedio de pelotas largas a Piñeiro querían sorprender a una última zona rival que no pasaba mayores apremios, esto sumado a que Mederos estaba controlado, su juego colectivo no pesaba.
Y sobre los 21' David Terans se perdió dos muy claras, ambas tras asistencias de Pellistri, la primera que sacó Quintana cuando se metía tras la definición por sobre el golero y la otra con un remate muy desviado en una posición sumamente favorable.
Los mirasoles eran los dueños del protagonismo y las acciones, aunque carecía de claridad para definir como volvió a pasar sobre los 27' cuando un nuevo cabezazo de Xisco a centro de Pellistri, se fue apenas ancho.
De allí en adelante el partido se emparejó definitivamente, con el creciemiento de Prieto y Acosta en la visita y un remate de Lucas Rodríguez que hizo trabajar a Dawson.
Poco pasó hasta el final del primer tiempo que se cerró sin goles y con los aurinegros desperdiciando una vez más varias ocasiones favorables para ponerse en ventaja.
Los goles
En el complemento el partido bajó en su intensidad y en su nivel, con los de García mucho más dispuestos en la cancha, controlando defensivamente y anímandose a algo más.
Un buen pase para Trindade que pifió a la hora de rematar fue de lo poco que mostró el equipo carbonero en ofensiva, mientras que Giovanni González por dos debió cortar centros de gol lanzandos por Mederos y Piñeiro.
Forlán apostó al ingreso del "Cebolla" Rodríguez y Dennis Olivera por Xisco y Pellistri, lo que se ganó toda la reprobación de los hinchas que lo hicieron saber con una fuerte silbatina.
Los minutos pasaban y los nervios iban en aumento en los locales, mientras que por contrapartida los visitantes estaban cómodos y no sufrían en demasía.
Las soluciones aparecieron a los 81' cuando un balón al área lo peinó Vadócz y dio en la mano del argentino Nequecaur en un claro penal que pitó Leodán González.
El encargado de paterlo fue Cristian Rodríguez y lo hizo con alma y vida, no falló, puso el 1-0 y lo grito mezclando bronca y alegría de cara a la tribuna.
Pero cuando todo parecía encaminado y estabamos en tiempo de adición, apareció el cachetazo para los de Forlán. Un centro al segundo palo, Giovanni González que pierde en el área y Luciano Nequecauer de cabeza infló las redes a los 90'+1'.
Un golpazo para Peñarol que suma su tercer partido seguido sin ganar, el segundo en el Apertura, pero lo peor es el grave problema que tiene para anotar cuando tiene sus chances.