Brasil derrotó a Rumania 1-0 en un partido en el que el score fue lo de menos. El principal atractivo de la noche pasaba por darle el último adiós a Ronaldo. El delantero vistió por última vez esa camiseta verdeamarela con la que se convirtió en el máximo goleador de la historia mundialista, con 15 tantos.
Entre lágrimas, tras jugar sus últimos 15 minutos con la selección, el fenómeno se despidió de la afición norteña, que lo vio entrar a la media hora de juego en lugar de Fred, autor del único tanto de la noche tras gran jugada de Neymar.
El crack del Santos volvió a ser el mejor de un equipo que no brilló, y que nuevamente se fue silbado, al igual que ocurrió en Goiania ante Holanda. El público presente en el Pacaembú no quedó para nada conforme con un encuentro chato, que tuvo su pico más alto en ese cuarto de hora con Ronaldo en cancha.
El eterno goleador tiró al arco tres veces dentro del área, pero no pudo despedirse con un gol, algo que hubiera sido justo para el adiós del hombre que le dio el título a su selección en 2002, cuando en Yokohama le marcó un doblete a Alemania en la final del Mundial que lo tuvo como máximo artillero con ocho conquistas. En total, marcó 67 en 105 partidos.
El conjunto de Mano Menezes jugó suelto en el arranque, gracias a las subidas de Maicon por la derecha y a un Neymar muy activo, pero en la segunda parte volvió a mostrar su cara más gris y su falta de recursos ante defensas ordenadas, como la rumana en la noche del martes.
Neymar era el más peligroso del combinado brasileño. Por sus pies pasaron prácticamente todas las ocasiones peligrosas del tramo inicial del partido. Una asistencia suya, después de haber eludido al arquero rumano, dejó a Fred solo para inaugurar el marcador a los 21 minutos.
Entonces llegó el único aviso rumano. Un tiro en el travesaño tras un tiro libre de Gabriel Muresan. En el descanso Ronaldo tomó el balón de manos del árbitro argentino Sergio Pezzota, recibió el aplauso de los jugadores brasileños y rumanos que formaron un pasillo y dio una vuelta al césped acompañado de Ronald y Alex, sus dos hijos varones, seguido de 15 estandartes, uno por cada gol que marcó en los mundiales.
Después de la emotiva despedida del goleador, Brasil se enfrascó de nuevo en la preparación de la Copa América y entonces se deparó con una Rumanía más recia, que había retrocedido unos metros. Los rumanos cerraron el camino de las bandas que había explorado insistentemente Maicon en la primera parte y la Canarinha tuvo muchas dificultades para progresar por el centro.
La rueda de cambios llevó a Brasil a perder intensidad y ritmo en la última media hora y terminó el partido entre abucheos y silbidos de una afición que no perdonó la falta de ideas y de ocasiones.
Brasil 1: Víctor; Maicon, Lucio (m.70, Luisão), David Luiz y André Santos; Sandro (m.60, Lucas Leiva), Jadson, Elías; Fred (m.30, Ronaldo, m.45 Nilmar), Neymar (m.75, Thiago Neves) y Robinho (m.65, Lucas Moura). Entrenador: Mano Menezes.
Rumanía 0: Tatarusanu (m.67, Pantilimon); Rapa, Gardos, Papp, Latovievici; Torje, Mauresan (m.80, Alexa), Sanmartean (m.53, Alexe), Bourceanu (m.65, Giurgiu); Surdu (m.45, Tanase) y Zicu (m.73, Marica). Entrenador: Stephen Jovan.
Montevideo Portal / EFE