El clásico romano lo tuvo todo (ver nota), pero no fue completo para Álvaro González. A pesar de que su equipo, Lazio, lo ganó 2-1 de atrás con un gol en la hora del alemán Miroslav Klose, el uruguayo debió abandonar el campo de juego a los ocho minutos del segundo tiempo por un problema en una de sus rodillas.
En enero de 2009 tuvo un problema con los meniscos y estuvo casi cuatro meses sin jugar, y las primeras informaciones sostienen que se trata de la misma zona afectada, pero sin gravedad. El propio jugador manifestó al programa A Fondo de 1010 AM Nuevo Tiempo que “mañana me hago un estudio para estar tranquilo”, pero descartó algún problema grave y hasta se mostró optimista en cuanto a poder jugar el próximo fin de semana.
“Lo que me gustaría es saber qué sucede. No fue una jugada de contacto con un rival, sino que me lesioné solo. Se me trancó la rodilla y quisiera saber debido a qué es para poder prevenirlo. Lo importante es que la rodilla está bien y los ligamentos no están afectados”, sostuvo el Tata.
“En cuanto la rodilla me lo permita, trataré de estar entrenando”, agregó, dijo a sus familiares y amigos “que no se preocupen porque no es nada serio”, y dijo que “no creo que pueda estar en el próximo partido por la Europa League, pero capaz que el fin de semana que viene pueda jugar”.
Lazio enfrentará el próximo jueves a Zurich de Suiza, en un partido importante por el grupo D de la Europa League, ya que el elenco romano tiene apenas un punto en dos fechas, en una serie que lidera Sporting de Lisboa y que además compone Vaslui de Israel, equipo que le robó un 2-2 a los celestes en el mismísimo Estadio Olímpico de Roma. El propio González reconoció estar casi descartado para dicho compromiso, pero sí podría llegar para el domingo, cuando a las 16:45 horas de Uruguay visite a Bologna.