Alexander Medina, entrenador de Talleres, se volvió tendencia en Argentina al respaldar a su colega Walter Erviti, de Belgrano, clásico rival de todas las horas, que fue insultado y presionado por los hinchas a dejar el cargo tras tres fechas del torneo de la Liga Profesional.

El Pirata cordobés sumó un solo punto en tres partidos y la caída ante Independiente Rivadavia hizo estallar a sus hinchas que la emprendieron contra el nóvel DT.  

“No es agradable lo que le pasó, me pongo en su lugar más allá de la camiseta”, dijo el Cacique sobre el momento que vive Erviti, entrevistado en Doble amarilla: “Si lo viera, le daría un fuerte abrazo y le diría que siga con sus ideas y formas; el tiempo después dirá”.

“Nosotros tenemos que acercarnos a la gente que nos rodea para hacernos fuertes. No es agradable, siento como propia este tipo de situaciones”, aseveró.

“No tengo dudas de que le dedica muchas horas de trabajo, pero estamos expuestos en esta jungla, una selva del ganar ya. No se le tiene paciencia a nadie y solamente se exigen resultados”, mencionó más tarde el uruguayo.

“Tenemos que tener un caparazón de hierro para que no entren las balas”, cerró diciendo en una reflexión que trascendió el mundo del fútbol.