Por Gonzalo de León
@GonzaaDeLeon19
A lo largo de la historia, hubo hermanos que destacaron en el fútbol, como Frank y Ronald de Boer, Thiago y Rafinha Alcántara, Diego y Gabriel Milito o Michael y Brian Laudrup, entre muchos otros.
Y en la actualidad, están Jude y Jobe Bellingham, Kylian y Ethan Mbappé o Iñaki y Nico Williams, pero también hay que destacar a una dupla de uruguayos: los Satriano.
El nombre de Martín ha estado sonando mucho en las últimas semanas por su gran rendimiento en el Getafe español que coronó con un golazo al Real Madrid en el mismísimo estadio Santiago Bernabéu, pero hoy no vamos a hablar de él, sino de su hermano.
En esta oportunidad hablaremos de —y con— Alejandro Satriano, lateral izquierdo nacido hace 27 años en Salto, aunque al año y medio se mudó a Montevideo con su familia. Actualmente se desempeña en la Primera División de Gibraltar, y tiene una gran historia.
Hizo baby fútbol en Poco Sitio, frente al mítico Estadio Centenario, para luego comenzar en la escuelita de Defensor Sporting, club en el que también realizó formativas, hasta que mitad de año de sub-16 se fue a Nacional.
Cuando estaba en Cuarta División, quedó libre y se marchó a Wanderers, pero el segundo año de esa categoría lo hizo en Rentistas, donde Alejandro Cappuccio lo subió a entrenar con Primera.
Alejandro Satriano jugando en Rentistas. Foto: Instagram @satrianoale
Iba a firmar contrato, pero “por unas malas decisiones” no firmó, contó a FútbolUy: “Jugué todo el año en Cuarta y era un jugador importante con Danilo Baltierra. Cappuccio me subió, me vio bien, estuve de titular y todo, pero justo Danilo se fue a la Tercera de Liverpool y la gente que estaba con mi hermano tenía fuerza ahí; se me cruzaron los cables y me quise ir para Liverpool”.
“Le dije que no a Rentistas y cuando fui no fue lo que yo esperaba porque las terceras son complicadas en todos los equipos. Cuando quise volver a Rentistas, Cappuccio me dijo que sí, pero a los de arriba no les había gustado y me cerraron la puerta”, recordó.
“En el momento, me arrepentí. No tenía [representante] que me manejara; siempre estuve solo. No estaba lo suficientemente maduro”, señaló, y añadió: “Terminé en Juventud, que entrenaba con el primer equipo y bajaba a jugar en Tercera”.
En 2020, año en el que Rentistas debutó en la A y salió campeón del Torneo Apertura, él firmó con Bella Vista, que estaba en la C, pero estaba contento igualmente: “Soy hincha de chiquito de Bella Vista porque mi padre jugó ahí. Fue un lindo momento”.
Cambio de aires
Luego de jugar en la Primera División Amateur, le surgió la oportunidad de irse a Italia: “Ya estaba tramitando el pasaporte italiano porque tenía posibilidades de irme, y además justo habían vendido a mi hermano ese año para allá, pero estuve casi un año libre esperando para irme”.
Entrenó durante ocho meses con el Pro Sesto de Serie C porque “no llegaban los papeles”. “La Federación me pedía unos papeles que los conseguí cuando ya estaba en el otro equipo, en el que no me dieron mucha bola”, explicó.
“El técnico me quería mucho, pero cuando lo echaron no renové”, indicó. Luego entrenó dos meses en el Pergolettese, también de Serie C.
“Era un muy buen nivel, técnicamente son muy buenos. Hacíamos doble horario. Al principio lo sentí más en el tema táctico, porque el fútbol uruguayo es muy intenso, y más la C. Me costaron los primeros días técnica y tácticamente”, mencionó.
“No me dieron oportunidades de mostrarme y quedé sin equipo unos meses más, hasta que en enero de 2023 me fui”, lamentó.
Alejandro Satriano jugando en Bella Vista. Foto: Bella Vista
Fue en ese momento cuando empezó su aventura en la liga gibraltareña: “Llegué a través de un representante que se contactó con el expresidente del equipo que estoy justo ahora, y este le habló al director deportivo de Mons Calpe, que tiene un equipo en la zona española, en Los Barrios”.
“Estuve entrenando en el club de España [Los Barrios]. El entrenador no quería sumar otro defensa y me dijeron para verme en Gibraltar. Enseguida me dijeron para quedarme”, contó sobre su arribo a Mons Calpe.
“La liga es un poco más baja que otras, y más siendo una Primera División, pero tiene técnica y calidad. Le falta intensidad. Es una buena liga para sumar minutos y mostrarse”, dijo, y aseguró que tiene el nivel de la C, pero “con más técnica”.
Sobre el club, apuntó: “Como el dueño tiene un club en España, íbamos ahí a entrenar, a la ciudad deportiva que tenía canchas sintéticas y un estadio chiquito. Los partidos los jugábamos en Gibraltar”.
Gibraltar “es un mundo aparte”. Vivía —y vive ahora— del lado español, en La Línea de la Concepción, que pertenece a Cádiz, a cinco minutos del territorio gibraltareño.
“Aunque estén al lado, son distintos. Defienden su cultura, tienen muchas cosas de Inglaterra. Hablan inglés mezclado con español; me encontré con muy buenas personas”, destacó.
“Hice muy buenos amigos. Los españoles son muy parecidos a nosotros y el clima ayuda mucho porque es muy cálido y hay playas. Dan ganas de quedarse”, afirmó.
Alejandro Satriano jugando en Europa Point de Gibraltar. Foto: Black & Surst Photography / Instagram @satrianoale
A mediados de 2024, dejó Mons Calpe tras un año y medio y firmó con el Ribarroja de Valencia, que jugaba en Preferente (Sexta División de España), pero hubo problemas: “Empecé a entrenar en agosto; quedé e hice un gol en el primer amistoso, pero estaban esperando el transfer de Gibraltar, que no sé si fue porque no renové o qué, pero demoraron mucho”.
“El transfer demoró como tres meses. Cuando llegó, era diciembre, y yo ya estaba hablando para volverme a Uruguay”, apuntó. A inicios de 2025 firmó con para jugar en la B Uruguay Montevideo, pero no tuvo muchos minutos.
Tras un año en nuestro país, se puso en contacto con un viejo conocido de Gibraltar y concretó su retorno al territorio situado al sur de España y a orillas del mar Mediterráneo, esta vez para jugar en el Europa Point, club que “no tiene su lugar propio para entrenar”.
“Los estadios no se llenan mucho, pero este equipo tiene muchos hinchas y, a lo que el dueño es sueco, vienen varios a alentarnos”, subrayó.
En su primera etapa en Gibraltar, coincidió con Julio Ribas, quien en ese momento dirigía a la selección: “Me dijo que si hubiera sido más fácil el tema de los papeles, habría estado de cabeza en la selección, pero es muy difícil: tenés que vivir cinco años, pero es muy caro y no se puede vivir”.
Alejandro Satriano jugando en Juventud contra su hermano Martín (Nacional). Foto: @laabdon.com.uy
De nuevo en España, vive más cerca de su hermano Martín, quien en enero se mudó a Madrid: “Nos vemos bastante seguido. Es un plus tener a la familia cerca. Apenas pueda, voy para allá”.
Y se tomó un tiempo para elogiarlo: “Tuvo la lesión en Lens, que para mí ahí podía haber tenido una linda oportunidad para tener buenos números, pero siempre jugó y destacó”.
Con respecto a su futuro, contó: “La visión que tengo es quedarme en esta zona. En estos años siempre traté de buscar lo mejor para crecer y están en una mejor liga, pero ahora estoy un poco más tranquilo y me quiero quedar acá”.
La economía entre la liga gibraltareña y la uruguaya es “más o menos pareja”: “Uruguay está caro y cuesta muchísimo, pero en la liga de Gibraltar los tres primeros equipos arriban pagan muy bien y podés estar tranquilo, pero en la de abajo hay jugadores que trabajan. [...] Los sueldos más bajos de acá son como los de Uruguay”.
Por último, habló de si recomendaría jugar allí: “Si es para sumar minutos y mostrarse, bienvenido sea. Es una liga que la tenés que usar como trampolín”.
Por Gonzalo de León
@GonzaaDeLeon19
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]