Diego Godín, capitán de la selección uruguaya, habló en la víspera del debut mundialista frente a Corea del Sur, un partido al que definió como “el más importante” y en el que “hay que ir con pies de plomo” y “tranquilos, pero muy seguros de lo que tiene el equipo y de lo que hay que hacer”.

El zaguero de 36 años destacó el “compromiso y amor por el país y por la camiseta”, así como “el sentido de pertenencia” que han “demostrado por tantos años” junto a sus compañeros y que “siempre demostró el jugador uruguayo”.

“Llego con el hambre de poder ayudar y de poder estar con mis compañeros en este barco que empezó en las Eliminatorias. Fue un camino duro y difícil que lo sufrimos y lo peleamos, con altibajos, y llegamos a conseguir el objetivo de meter a Uruguay nuevamente en un Mundial, con cambios significativos en el camino”, añadió.

“Hay un sueño común, que es el de todos. Tenemos la idea de salir a competir y a ganar. Estamos pensando en el primer partido con la ilusión, el sentimiento y el entusiasmo a flor de piel, como pasa siempre antes de empezar cualquier torneo, y más una Copa del Mundo”, agregó, calmando el entusiasmo previo sobre el objetivo de ganar el Mundial y bajando a tierra.

“El Mundial es un objetivo para el que todavía falta. Son muchos partidos para ganar un Mundial, pero la historia de nuestra camiseta nos exige ganar. Cada vez que hay un torneo, el objetivo de Uruguay es ganarlo”, señaló.

Para el zaguero de Vélez Sarsfield, “lo más importante en un Mundial es centrarse en el primer partido”. “Hoy ya estamos acá, parados en la previa, jugando el Mundial y compitiendo. Estamos enfocándonos en Corea del Sur con las ideas muy claras. Sabemos muy bien lo que queremos y lo que tenemos que hacer. Respetamos muchísimo al rival. Hemos visto que no hay rivales fáciles, que todos compiten y que todos están preparados”, advirtió.

Sobre lo personal, dijo estar “recuperado” tras un año complicado a nivel sanitario. “Tuve que hacer un reseteo y parar porque estuve complicado. Pude salir, ponerme bien, recuperarme y ponerme a la orden de la selección y su cuerpo técnico”, destacó.

“Van a ver al Godín de hoy, no al de 20 años. Soy el Godín de hoy, con otras circunstancias y características, e intentando siempre dar el máximo por mi equipo. Como lo hice desde que arranqué mi carrera, entregándome en cuerpo y alma en cada partido y en la concentración, y en este caso por mi país”, concluyó.