El presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, salió al cruce de la polémica sobre el arbitraje del partido de Nacional con Central Español que incluso dirigentes albos enmarcaron de “premeditado” por no sancionar dos posibles penales a su favor en la caída 1-0.

“No fueron perjudicados”, comenzó diciendo Ruglio entrevistado en el programa Todo Pelota (Carve Deportiva 10.10 AM) y fue a más: “La mano que reclaman es la misma que hizo Maxi Silvera el día del gol a Progreso [tercera fecha del Apertura con triunfo albo 1-0]. Ellos optaron en esa jugada, cuando la bajó el delantero con el brazo, en defender el criterio que si pegaba del hombro para abajo no era mano”.

“Esto quiere decir que Javier Burgos [árbitro del duelo ante el Palermitano] y el VAR [que encabezó Leodán González] aplicó el mismo concepto del gol que no les anularon a ellos”, especificó.

“En la otra no hay contacto como para cobrar penal”, fue a más al analizar la acción donde Carneiro cae ante la marca del colombiano Sander Navarro: “Se quejan solo para preparar el terreno, algo que hacen muy a menudo”.

“Si el día de Maxi Silvera se hubiera pitado la mano lo entendería. [Los árbitros] Fueron coherentes y lo aplicaron igual con respecto a esa otra acción. Esta vez les tocó a ellos sufrirlo y no hay nada de lo que se puedan quejar”.