El doctor Adrián Leiza, ex delegado de Liverpool ante la Asociación Uruguaya de Fútbol y ex integrante del Consejo Ejecutivo de la AUF y del Tribunal de Contiendas, es el representante uruguayo en el Tribunal de Disciplina que sancionó a Boca Juniors este sábado por el gas arrojado a jugadores de River Plate en su partido de Copa Libertadores (VER FALLO).
“Se trata de una pena dura. Nunca se había eliminado a un equipo de la Libertadores. Había que tomar una determinación y estas decisiones siempre son criticadas. Mucho más cuando se toman con tanta celeridad”, dijo Leiza a medios internacionales, saliendo al cruce de las muchas críticas que recibió la Conmebol por el fallo.
“Estuvimos desde las 8 de la mañana reunidos y tuvimos en cuenta todos los factores. Boca puede apelar pero no hay marcha atrás en cuanto a su eliminación del campeonato. De eso nunca tuvimos dudas”, dijo el abogado uruguayo, uno de los cinco integrantes del órgano disciplinario.
Leiza aseguró que la presencia en Asunción de Daniel Angelici, presidente de Boca Juniors, fue clave, ya que “si no hubiese colaborado, la sanción pudo ser peor e incluso podría haber sido una suspensión para torneos internacionales”.
“Hubo un atenuante importante en esta pena, y es que Boca denunció ante la Justicia Argentina a sus hinchas que participaron de la acción. El club mostró voluntad para que se detuviera al culpable y tuviera una sanción penal”, admitió Leiza, y desechó las versiones que sostienen que Joseph Blatter, presidente de FIFA, presionó para influir en la pena.