A la media hora del partido ante Universitario en Lima, Nacional se quedó con un jugador menos por la expulsión de Lucas Rodríguez, quien vio dos amarillas: una a los 21 minutos y otra a los 35’.
Esta situación generó mucha molestia en el Tricolor porque entendieron que el árbitro, el paraguayo Carlos Benítez, los perjudicó por no sacarle roja a Caín Fara antes, a los 18’, por una dura plancha sobre, justamente, Rodríguez.
En esa jugada, el zaguero argentino, que provocó el penal que derivó en gol de Nacional y luego puso el empate, levantó demasiado el pie y golpeó al volante, pero desde el VAR entendieron que el contacto no era suficiente para llamar al árbitro por una posible roja.
“Están de vivos”, les gritó Jorge Bava, entrenador albo, en reiteradas ocasiones al cuerpo arbitral, sobre todo el cuarto juez, David Ojeda.
Los suplentes de Nacional intentaron calmar a Lucas Rodríguez, quien demoró en salir de la cancha.