El uruguayo Federico Valverde, una de las grandes figuras del fútbol mundial, brindó una extensa y sincera entrevista en la que repasó los momentos más duros de su infancia, su evolución personal y profesional, su presente en la selección dirigida por Marcelo Bielsa y su fuerte vínculo emocional con Peñarol.
En diálogo con el programa Terapia Picante (youtube), el actual mediocampista del Real Madrid y la selección uruguaya recordó su pasaje en divisiones juveniles de los carboneros, donde su particular tono de voz generó burlas. Lejos de esquivar el tema, explicó el trasfondo.
“Era un problema en la garganta. Los médicos recomendaban operarme, pero no podíamos hacerlo. Éramos una familia humilde y no teníamos para una operación de un día para otro”, confesó. La decisión familiar fue esperar que el desarrollo natural lo corrigiera, algo que no ocurrió de inmediato.
El impacto emocional de esa situación fue profundo. “En su momento sufrí porque la gente no sabe lo que hay detrás; al final es un defecto. Es jodido ver que se burlan”, recordó con crudeza. A eso se le sumaba la presión de la exposición mediática desde muy chico: “Los nervios de saber que me iba a salir mal [las entrevistas] agravaban todo”, explicó.
Esa inseguridad lo acompañó durante buena parte de su adolescencia y primeros pasos en el fútbol. “No me animaba a hablar en grupos con personas que no conocía, porque sabía que tenía ese defecto y me daba mucha vergüenza”, admitió. Sin embargo, con el paso del tiempo logró transformar debilidad en una fortaleza.
La locura de Bielsa
Hoy, consolidado como uno de los líderes de la selección uruguaya, Valverde utiliza experiencia como motor: “Si pasé eso, ahora para adelante todo es positivo, todo es para sumar”, afirmó, dejando en evidencia su crecimiento personal.
En ese proceso también se inscribe su cambio de apodo. “‘Pajarito’ fue toda mi niñez y adolescencia. ‘Halcón’ me lo puso un entrenador de la selección [Diego Alonso] era como algo más guerrero, más agresivo”, contó. Aun así, dejó claro que su esencia no cambió: “Sigo siendo una persona buena, tranquila, un Pajarito”.
Otro de los puntos destacados de la entrevista fue su visión sobre el actual entrenador de la Celeste. Sobre Marcelo Bielsa, reflexionó: “Es una persona muy diferente a todos y muy inteligente. Entiende muchísimo el fútbol”, señaló.
Además, destacó su capacidad para conectar con el plantel: “Sabe cómo llegarle al jugador, no de la misma forma que los demás entrenadores, sino de otra. Vive y trabaja para el fútbol”, aseguró. Y agregó: “Cada vez que voy a la selección, a cada minuto está hablando para mejorar, no solo en lo individual, sino también en lo grupal”.
Amores como el nuestro
En cuanto a sus orígenes, Valverde fue categórico sobre su sentimiento: “Yo amo a Peñarol porque mi familia era toda de Peñarol”, afirmó. Recordó los esfuerzos económicos de su entorno para acompañarlo en su formación, contrastando realidad con el salto que dio al fútbol europeo: “Mi familia hacía un esfuerzo enorme para que no me faltara nada”.
También tuvo palabras de agradecimiento para Pablo Bengoechea, quien lo dirigió en juveniles. El volante reveló que estuvo seis meses entrenando sin jugar, una situación que en su momento fue difícil de aceptar. Sin embargo, con el tiempo cambió su mirada: “Hoy doy gracias de no haber jugado antes, porque no tenía el físico ni la mentalidad para hacerlo”, reconoció.
Pero uno de los momentos más impactantes de la entrevista llegó al hablar de su futuro y un eventual regreso al fútbol uruguayo. Valverde fue contundente al marcar su postura sobre algunos retornos de jugadores consagrados.
“No quiero ser un lastre, arrastrarme o venir a robar plata”, disparó sin rodeos. Y enseguida dejó una frase que generó ilusión inmediata en los hinchas aurinegros: “Iría gratis a Peñarol”.
El mediocampista explicó que su deseo es volver en plenitud física y competitiva, con el objetivo de aportar realmente dentro de la cancha y no solo desde el nombre. Su meta es clara: ganar algo importante con el club que lo formó y también con la selección uruguaya.
En un tono más distendido, también surgió el tema de River Plate, club del que es hincha su pareja, la periodista Mina Bonino. Allí, entre risas, Valverde dejó otra definición que marca prioridades.
Si bien mostró respeto por el conjunto argentino, dejó claro que no tendría el mismo gesto que con Peñarol: el componente emocional y económico de jugar “gratis” lo reserva exclusivamente para el club de sus amores, mientras que cualquier otra opción quedaría estrictamente en el plano profesional.
De esta manera, Valverde dejó una entrevista cargada de sinceridad, autocrítica y sentido de pertenencia, mostrando el recorrido que lo llevó de un niño que sufría burlas por un problema físico a convertirse en uno de los referentes del fútbol mundial y de la selección uruguaya.