“Hubo un factor emocional importante, resto anímico y rebeldía ante la adversidad. Esto es lo que tiene que ser Nacional. Cuando el fútbol no aflora tiene que aflorar lo otro, lo que siempre identificó a esta institución”, dijo Sebastián Abreu tras el 3-2 sobre Rentistas.

“En este momento definitorio y ante el resultado de ayer era importantísimo ganar hoy. Es un torneo irregular en el que tenemos la posibilidad de estar a un punto. Hay que mantener la calma y los pies sobre la tierra sabiendo que no dependemos de nosotros. Lo que nos correspondía era ganar para meter presión”, agregó el minuano.

Consultado por Esteban Conde, quien pasó de villano a héroe tras ser responsable del primer gol y contener un penal cuando el partido estaba empatado a dos, valoró que “para ser arquero de un equipo grande como Nacional hay que tener personalidad”. “Puede fallar una vez porque es un ser humano, pero después te puede dar una alegría mucho más grande que puede significar un triunfo”, agregó.

Sobre la posibilidad de haber jugado su último partido en el Parque Central, dado que tiene contrato por un mes más y no sería renovado, no quiso dar pistas: “Sigo jugando al fútbol y sigo disfrutando en este club. En diciembre se verá”.