Contenido creado por Julia Peraza
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Qué ganará en las elecciones en los EE.UU.

Qué ganará en las elecciones en los EE.UU.

Cuando aparezca esta columna se estarán desarrollando en los Estados Unidos las elecciones presidenciales y la renovación parcial del parlamento. Hace tiempo que no existía a nivel mundial tanta atención y preocupación por el resultado de unas elecciones presidenciales en los Estados Unidos. ¿Por qué?

08.11.2016

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2016-11-08T00:55:00-03:00
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No es porque por primera vez una mujer se postula a ese cargo, a nivel mundial, ya se ha hecho algo totalmente normal, asumirán nuevas gobernantes mujeres en todo el mundo. Incluso podría darse la enorme rareza de que hasta en el Uruguay haya postulantes mujeres a presidente... y alguna parlamentaria más.

La alarma es por Donald Trump, es por la posibilidad de que un personaje como el multimillonario operador inmobiliario se haga nada menos que con la presidencia de los Estados Unidos y con la valijita que contiene las claves y los mecanismos para iniciar la guerra atómica y terminar con la vida sobre la Tierra.

No es sólo por su figura insólita, sus insultos a las mujeres, a los mexicanos y a todos los inmigrantes, por su desprecio por la política en su concepción tradicional para transformarla en un show de pésima calidad, es por su mensaje central que implica un cambio radical en la visión histórica de la supremacía de los Estados Unidos como promotor y beneficiario de la globalización.

Estados Unidos, en particular a través de la revolución de las nuevas tecnologías y de las comunicaciones y como consecuencia de ello y de la especulación desenfrenada en el sistema financiero global, se transformó fría y premeditadamente en el gran impulsor y constructor de la globalización, y la explotó y la explota en todos los frentes. Aprovechando sus beneficios y posibilidades y pagando ciertos costos.

Los beneficios los acumulan en los EE. UU. las grandes empresas, los grandes capitales, y los costos los han asumido los sectores del trabajo, los más humildes, los Estados y los sectores de la sociedad que se han empobrecido y viven cada día más en la inseguridad sobre su futuro.

Si a Trump se le saca lo anecdótico, lo grotesco, su pose y se busca en su discurso machacón se verá que está dirigido a cierto público, a ciertos Estados que en definitiva tendrán un papel muy importante en el colegio electoral que es el que elige al presidente: quiere volver a traer la manufactura, las industrias, el empleo al territorio norteamericano, penalizando duramente a las empresas que acumulen las ganancias en USA pero produzcan a bajo precio en el exterior. El mensaje exactamente opuesto al tradicional discurso de los republicanos.

Y ese discurso entra y se arraiga en sectores muy amplios de la sociedad norteamericana incluyendo los mensajes xenófobos, contra la emigración, contra los "otros" que vienen a competir y a disputarle a los habitantes y a los residentes legales en los Estados Unidos, su empleo, su pequeña porción del sueño americano. Lo grotesco del mensaje general, juega en otro plano, en el de oponerse a la política tradicional, a los grupos tradicionales de la política, para lo cual Hilary Clinton es el ejemplo perfecto para sus fines. La esposa de un ex presidente, la oradora privilegiada en Wall Street.

Donald Trump mete miedo en todo el mundo, por la brutalidad de su mensaje, por la caricatura de un personaje político que denigra la política, porque es la expresión máxima de la decadencia del mundo político. El centro de los imperios son casi siempre los que producen esos fenómenos "anormales" en la historia y Trump no es una excepción.

Mete miedo porque uno de sus aliados es Vladimir Putin, el neo zar ruso, que acaba de inaugurar en el centro de Moscú un monumento de 17.5 metros a San Vladimir, para reivindicar una vez más a la santa madre Rusia y sus orígenes. Un eje frágil y circunstancial, construido sobre los intereses electorales de Trump, pero con proyecciones extremadamente peligrosas. ¿Quién sería el eje del mal para un gobierno Trump? Ya no le alcanzaría con el ISIS o el terrorismo fundamentalista... ¿Volverá a ser Rusia, será China?

¿Trump es un exabrupto, un accidente en la política norteamericana y mundial? En absoluto, si hay una sociedad sensible a los cambios históricos y de las crisis de credibilidad política más gruesa y burda, esa es la sociedad norteamericana, mejor dicho determinados sectores sociales y subculturales de esa sociedad.

Si hay una sociedad en la que a través de un marketing apropiado, a veces al borde de lo ridículo y de lo burdo puede expresar sus miedos, sus esperanzas, sus broncas, sus paradigmas, esa es la parte que apoya a Trump dentro de los Estados Unidos.

Al inicio de esta larga campaña lo nuevo fue nada menos que el crecimiento del senador liberal, de izquierda, Bernie Sanders dentro del Partido Demócrata, pero lo que ha logrado emerger en toda su fuerza es el polo opuesto, un Donald Trump que asusta incluso a los propios dirigentes republicanos y que quiere derrotar a todo el partido Demócrata y a la mayoría del aparato Republicano. Casi nada.

Lo que hoy se define en EE. UU. no es solo quién ganará, sino qué ganará en estas elecciones. Puede ser bastante más que un simple cambio de partido y de nombre en la Casa Blanca, puede ser un cambio de época, un cambio de hegemonía, una revancha contra el capitalismo moderno por el retorno a otro modelo nacionalista, enfrentado a la globalización como la hemos conocido hasta ahora, anti liberal en los derechos y las libertades. Y otro Estados Unidos, tiene que ver con el resto del mundo. Sin falta.

El Brexit en Gran Bretaña fue un adelanto "civilizado".

¿Ganará eso en Estados Unidos?