Pablo Mieres
Escribe Pablo Mieres

PIT-CNT: inflación y escraches

El PIT-CNT resolvió denunciar mediante movilizaciones pacíficas a aquellos comercios en los que la central sindical entienda que se ha producido un aumento injustificado de precios. En buen romance, se proponen realizar escraches pacíficos contra los comercios señalados.

15.04.2016 16:25

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2016-04-15T16:25:00
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La propuesta nos parece totalmente rechazable por numerosas razones.

En primer lugar porque no se sabe cuál será el procedimiento que permitirá a la central sindical establecer qué precios son abusivos o exagerados. ¿Cómo medirá el PIT-CNT la existencia de abusos? ¿Tiene los instrumentos que permitan establecer que efectivamente el comerciante ha determinado un precio exagerado con respecto a sus costos? ¿Con qué instrumental de análisis puede establecer la existencia del abuso? ¿Cómo sabe a qué precio compró a los mayoristas los productos que vende? ¿Conoce el PIT-CNT los sucesivos precios de toda la cadena desde la producción hasta su venta al público? ¿Sabe cuáles son los costos fijos de cada establecimiento comercial?

¿Cómo se determina el abuso en los precios cuando se trata de comercios que venden un amplio número de productos alimenticios? ¿Con qué criterio se configuraría el abuso? Por ejemplo, si en un comercio se venden "más caros" ciertos productos pero son más baratos otros, ¿en cuántos tendría que haber precios más caros o cuál debería ser la combinación de precios para configurar la "causal de escrache"?

Resulta evidente que el planteo carece de seriedad técnica pero, además, es, desde el punto de vista del procedimiento, una forma de protesta muy preocupante.

Se empieza a parecer a procedimientos autoritarios de "linchamiento popular" propios de la lógica "bolivariana" de triste referencia en otras partes del continente. El "poder popular" sancionando a quien se le ocurra, en función de criterios harto dudosos y mediante una medida de presión pública que, fácilmente, puede derivar en una acción violenta.

Rechazamos este tipo de prácticas arbitrarias e intolerantes que corren el riesgo de desvirtuar el camino adecuado para resolver las diferencias.

Pero, además, esta medida es una respuesta conceptualmente equivocada frente al problema de la inflación. Es insólito que el movimiento sindical se "coma la pastilla" de que la causa del problema inflacionario está en el aumento de precios de los bienes y servicios. El argumento sugiere que los precios no aumentan por el impulso de la situación de la economía sino que son el resultado de una acción perversa de quienes quieren generar un lucro exagerado, especulando con un aumento de precios injustificado.

El argumento es muy pobre y claramente insostenible. El empuje inflacionario tiene causas estructurales que están mucho más allá del simple remarque de precios. Puede haber algún caso de quienes se aprovechan de la excusa para intentar ganar indebidamente, pero ciertamente este tipo de fenómeno está lejísimos de ser la razón del aumento de los precios.

¿Por qué el movimiento sindical no cuestiona al gobierno, que acaba de aumentar buena parte de las tarifas públicas por encima del IPC impulsando hacia arriba las cifras de inflación? ¿Por qué el PIT-CNT no se la agarra con un gobierno que no hizo otra cosa que aumentar el gasto público en los últimos años llevando el déficit fiscal a niveles inadmisibles en período de crecimiento de la economía? ¿Por qué el PIT-CNT no hace un escrache a los que fundieron literalmente una empresa pública que funcionaba en régimen de monopolio en el momento de mayor prosperidad de nuestra economía?

¿Por qué el PIT-CNT no cuestiona al gobierno que aprobó un presupuesto totalmente desajustado con respecto a la realidad efectiva de la economía nacional? ¿Por qué no señala con el dedo a un gobierno que en vez de actuar en forma contracíclica, se gastó todo cuando las cosas andaban bien y no puede ahora sostener una política de mantenimiento de la actividad? ¿Por qué no se dedica a cuestionar a los que la "chambonearon"?

Organizar piquetes en las puertas de los comercios porque, según el movimiento sindical, estos han puesto precios altos es evitar reconocer lo que el PIT-CNT debería reconocer: la principal responsabilidad del actual empuje inflacionario es del gobierno debido a su política expansiva del gasto público y su incapacidad para actuar con responsabilidad e idoneidad.

Pero claro, la identificación cada vez más evidente entre el movimiento sindical y el partido de gobierno lo lleva a impulsar medidas que no molesten ni incomoden al gobierno ofreciéndose como brazo movilizado para cargar culpas en aquellos a los que el relato gubernamental pretende responsabilizar.

No decimos que no haya que estar atento a los abusos que pueden surgir desde algunos comercios, pero justamente para eso está el gobierno que posee un instrumental técnico apropiado para determinar la existencia de los mismos. Sin embargo, es insostenible que el remarque de precios sea la explicación relevante del aumento de la inflación. Eso no se lo cree nadie.

Por el contrario, el movimiento sindical debería estar reclamando una política austera del gobierno y debería estar preocupándose por la mantención de las fuentes de trabajo que son el principal y primer desafío que golpea a los trabajadores de nuestro país.

Mal camino elegido, por lo que implica y por el error en la interpretación de lo que nos está pasando.

ESCRIBE

Pablo Mieres

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Sociólogo. Presidente del Partido Independiente. Senador por ese partido para el período 2015-2020.

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