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Escribe Esteban Valenti

Opinión | Sendic, Almagro y dos regalitos

Parecen lo opuesto, sin embargo, estos dos personajes tienen varios puntos de contacto.
05.02.2019 13:42
2019-02-05T13:42:00
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Por Esteban Valenti

Parecen lo opuesto, lo diferente, sin embargo estos dos personajes tienen varios puntos de contacto, y tienen mucho que ver con una parte importante de la autodenominada izquierda uruguaya actual. Uno de esos puntos comunes es que fueron sancionados en la misma reunión del Plenario del Frente Amplio.

Raúl Sendic fue suspendido hasta después de las elecciones departamentales del 2020 y Luis Almagro, actual Secretario General de la OEA, fue expulsado in aeternum del Frente Amplio.

Pero los puntos en común son muchos. Ambos llegaron a sus encumbradas posiciones sin ningún mérito serio de militancia de izquierda, de compromiso con el verdadero Frente Amplio, por decisión del MPP y en particular de José Mujica. En el caso de Almagro, que tuvo una fulminante carrera diplomática desde un cargo de tercera en una embajada, a embajador en Pekín, luego como Canciller de la República y posteriormente, por intermediación e influencia de Mujica, llegó nada menos que a Secretario General de la OEA. No tenía ni tiene los mínimos antecedentes para esos cargos, fue simplemente porque de forma interesada e inteligente se subió al carro del MPP-FA en el lugar oportuno y en el momento oportuno. Y salió disparado como un meteoro y también así con la misma velocidad celeste se desbarrancó.

Ahora, está en carrera para su reelección en la OEA y cuenta con la ayuda invalorable, en este nuevo mapa de América Latina de la derecha en pleno avance, de la resolución del Plenario del FA. Pero, como parece que no le alcanza con ser el adalid fanático de la lucha contra Maduro (cuando fue ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay no oía, no veía ni hablaba), ahora se lanzó contra Cuba con un video, que nunca, en todos estos muchos años que tengo y miro la realidad política y diplomática, había visto nada igual. Aún, y suponiendo que tuviera toda la razón del mundo, es tan burdo, tan grotesco, tan evidente su servicio a intereses ajenos, que da vergüenza y reclama un análisis.

Es un aliado infatigable y feroz de los Estados Unidos, justo en el momento en que este país, tan amigo de América Latina a lo largo de la historia, es presidido por un personaje como Donald Trump. Y Almagro es notorio que hace mandados y encargos y le agrega una cuota de ferocidad propia para ese gobierno, cuyo proyecto innegable es reestablecer el "patio trasero" norteamericano en nuestro continente.

El Estados Unidos de Donald Trump, es decir, la versión más bruta y primitiva del imperio, necesita su viejo "patio trasero" porque, en el horizonte y en la realidad actual, enfrenta conflictos con China, con Rusia y hasta con la Unión Europea. Y Almagro le es totalmente funcional a la refinada diplomacia de Trump.

Volvamos a lo doméstico. Raúl Sendic, integrante de un movimiento que se fue del FA, el 26 de marzo, creación del Departamento América del Partido Comunista de Cuba, llamados los "seis puntistas", se pasó al FA y logró el apoyo de Mujica y de Tabaré Vázquez para llegar a ser diputado, vicepresidente de ANCAP, presidente de ANCAP, Ministro de Industria, Minería y Energía y Vicepresidente de la República, en la más meteórica carrera política conocida en la historia nacional, en particular en la izquierda. Antecedentes: ninguno, menos que ninguno.

Ambos personajes comparten la misma velocidad de la luz para subir en los cargos a nivel diplomático e internacional y a nivel político y empresarial público. Sendic tiene otros méritos, diferentes a los de Almagro, en el uso de las tarjetas corporativas, en las mentiras sobre títulos universitarios inventados y en sus inmoralidades en la gestión de los recursos públicos, por eso solo fue "suspendido" del FA.

Y comparten algo fundamental, que el MPP- FA haya confiado en ellos para responsabilidades tan importantes, porque utilizaron la puerta de entrada más oportunista que se conozca, no la adhesión política, ni siquiera ideológica, sino la escalera o, mejor dicho, la catapulta hacia el poder. Donde no importaban y no importan en absoluto los méritos, la trayectoria, las pruebas más elementales de lealtad a la causa y a los principios, sino la ferocidad con la que se prendieron de la teta del poder. No me gustaría hacer un concurso entre ambos, sería un final de foto finish.

No son los únicos que entraron por una puerta al MPP-FA y tiempo después se fueron precipitadamente y pegando un portazo. ¿Casualidad? ¿Demasiada amplitud? No, ideología y prácticas del poder llevadas al extremo. Y hay varios que entraron por allí y vaya si progresaron, están incluso en carreras presidenciales. Como no alcanzó la vice presidencia, ahora el MPP-FA apuesta más arriba.

El Centro Artiguista de Estudios Sociales y Culturales (CADESYC), fundado por el MPP en el año 2002, como se puede apreciar en las proximidades del acceso al poder, no tuvo una trayectoria de estudios, de investigación académica ni nada que se le parezca, era simplemente un centro de reclutamiento de "cuadros" para el futuro gobierno que se aproximaba. Por allí entraron unos cuantos, por ejemplo Luis Almagro. Fue una catapulta para unos cuantos. Sendic tenía su catapulta propia, su apellido, a pesar de que cuando su padre murió, estaba alejado política y humanamente y, por otro lado, el formar parte del ajedrez político entre Mujica y Vázquez. Todos creían que jugaba con su color, y resultó ser gris, muy gris, para todo menos que para sus intereses.

La lista de los que subieron por el CADESYC es larga y también se explica porque en el MLN, o lo que queda del MLN, el MPP y la 609, nunca fue una preocupación formar cuadros, promover un debate intelectual y político para el crecimiento de nuevos cuadros políticos de la calidad. Los que lo hicieron fue contra viento y marea y alguno hay, como, por ejemplo, Yamandú Orsi, que no se parece en nada a los catapultados y lo hizo al pulmón.

Pero ahora lo importante, hacia el futuro, hacia la obsesión de un cuarto gobierno del FA, para no tener que afrontar la dura tarea de cambiar los 2.700 cargos de confianza a diversos niveles del Estado que hoy tiene el FA, con las pocas decenas de representantes en los entes, es que la catapulta sigue funcionando, con menos vigor porque el "olor a queso" como lo llamaba el general Seregni, es mucho más dudoso y arriesgado, así que la lista de aspirante a atornillarse en el estado, se ha reducido. Pero que los hay, los hay, y nada menos que en la cumbre. Veremos.

No se atrevan a preguntarle a alguno de los precandidatos del FA cuales han sido sus méritos fuera de la administración. En la militancia, voluntaria y esforzada. Nada de nada.

Los políticos obsesionados con el poder, son los únicos que patean las mismas piedras y no aprenden con las deserciones y los portazos en las narices. El perfume del poder lo calma todo.

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Esteban Valenti

Periodista y coordinador de la revista Bitácora.

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