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Escribe Esteban Valenti

Opinión | Referéndum, la del estribo

"No a todos les resulta igual, para la mayoría es una instancia cívica importante y que asumen como una obligación con la democracia".

23.03.2022 10:52

Lectura: 7'

2022-03-23T10:52:00
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Faltan 4 días para votar. No a todos les resulta igual, para la mayoría es una instancia cívica importante y que asumen como una obligación con la democracia y más en general con su país. La obligación básica que debe cumplir un ciudadano. Para unos pocos es una obligación incómoda, para otros ni siquiera eso.

Hay que asumirlo con todas sus consecuencias. La política no está de moda, no es una actitud natural para muchos ciudadanos, que se sienten alejados y sumergidos en sus propios problemas. Desde que conozco el Uruguay, hace 64 años, con intervalos, nunca percibí esa sensación de que la política para muchos es una molestia. Es muy malo y no sirve consolarse con lo que sucede en muchos otros países en el mundo.

Es una ideología, desordenada, inculta, pesimista sobre lo colectivo, disfrazada de carencia de ideología, pero en definitiva es una actitud frente a las obligaciones y los derechos que hemos conquistado a lo largo de los siglos los seres humanos, y el derecho al voto es el que nos hace nada menos que ciudadanos.

En este caso se trata de un referéndum, que para convocarlo más del 25%, un cuarto de los ciudadanos reclamó y obtuvo con su firma y su impresión digital. Es sin duda el porcentaje más elevado del mundo para obtener el derecho a opinar y definir sobre un conjunto de leyes. En este caso nada menos que 135 artículos de la LUC.

Asumamos que casi 800 mil personas se consideraron suficientemente informadas, como para firmar y reclamar un referéndum sobre esos 135 artículos. Esa es ya una demostración de conciencia y cultura cívica muy destacada.

La campaña fue intensa, debatida, como muchos cruces en los medios de comunicación, en las redes y en general en un clima de contraste duro pero respetuoso con excepción de algunos anónimos y cobardes que se esconden detrás de un falso nombre y de los políticos a los que siempre y que cada día con más frecuencia se les suelta la cadena. La primera senadora del Partido Nacional. Todos sabemos de quien habló, es una desgracia para la política nacional, un accidente funesto y despreciable.

Son esos personajes que primero están ellos, después ellos y por fin pero muy atrás, ella nuevamente y que utilizan cualquier motivo para desencadenar sus odios y su bajeza. Su objetivo: construir su hueco en el barro para las próximas elecciones, en la porción de público barroso que hay en toda sociedad. Emergieron en toda su magnitud y hasta nombrarlos ensucia la política. Hay que aislarlos, la rabia es una enfermedad peligrosa.

Para muestra basta un twit:

Graciela Bianchi

@gbianchi404

AVISO: operación contra la Policía organizada por Esteban Valenti y Luis Garibaldi. La agredida por los patovicas de un boliche es esposa de éste último. Siempre existió una ESTRECHA AMISTAD entre los nombrados. Van a querer involucrar a la policía en el incidente.

Una pieza de antología de la infamia y la miseria humana. Desfigurar la cara de una persona para una operación política contra la policía. Además de todo demuestra una vez más que la idiotez no tiene límites. ¿Este es el fin de campaña que reclamó el Presidente de la República?

Cada uno personalmente elegirá a conciencia cuales son las razones para su voto, casi seguro que no sea el conocimiento de los 135 artículos sino factores más puntuales del texto junto a circunstancias políticas diversas. Se podía prever desde antes de iniciada la campaña, ante un conjunto de temas diversos y complejos, resumidos en un SI y un NO, se suman un conjunto variados de temas políticos, sociales, de sensibilidades. Y luego del resultado todos trataremos de interpretar esas razones.

Consejos y opiniones “doctas” hemos recibido muchas y ni que hablar que pronósticos sobre los resultados. No será solo una prueba para los partidarios de las dos opciones, también hay otros que estamos a prueba. Veremos.

Hay gente que salvó ya la prueba con nota destacada. Los militantes voluntarios que pintaron los muros en todo el país (no las empresas contratadas), los que recorrieron muchas calles y golpearon cientos de miles de puertas, en las ferias repartiendo folletos y boletas de votación. Esos cumplieron una doble función invalorable: mostrar que la militancia no ha muerto ni mucho menos, que es la sal de la política y la pimienta también, aún en época de redes y de electrónica. Y segundo informaron, llevaron una síntesis del objetivo de este referéndum, las leyes y su interpretación. Y eso es también invalorable.

Los otros luchadores, se batieron en las redes que, en este país son muchos. Cientos de miles de ciudadanos opinaron, crearon con ingenio, sintetizaron en un muro mejor que en un discurso, animaron el debate con esos fogonazos de creatividad popular inacabable. Los que hicieron esos tienen sin duda cada día más una gran importancia en la política actual, y no a expensas de los militantes en las calles, sino complementándose. Esta fue la campaña electoral con más creatividad popular que yo haya visto.

Lo único malo de la batalla en las redes son los cobardes, los que no se animan a dar la cara y se ocultan debajo de un seudónimo. La cobardía es mala en todo. Y florecieron en abundancia y muchos de ellos regados por el dinero. En la campaña del NO sobró dinero. Lo sabíamos así que no puedo quejarme.

Los medios de prensa tuvieron un papel destacado, el Uruguay consume un alto volumen, no solo de Internet en sus diversas variables, sino de televisión, de radio, de periódicos, de revistas, de semanarios y como en cualquier campaña, pero ahora con más precisión, medimos cuanto tiempo se le dedicó a cada una de las opciones. Muy precisamente, y para cortar grueso en el conjunto la proporción fue que el NO tuvo un 50% más que el SI. Ninguna sorpresa, era lo esperable y se cumplió. Pero no por ello debemos callarnos. En la publicidad televisiva fue entre 4 y 5 veces más el NO que el SI:

Estuvieron los debates y sus hinchadas. Nadie podrá quejarse de que faltaron cruces de opiniones, con variados formatos y diversidad de niveles argumentativos. Pero debates hubo en cantidad. Y en todos algo se aprende, sobre todo a afinar el método y los argumentos.

Política sin polémica, sin discusión, es media política.

Incluso hubo cadena nacional de radio y TV, de 5 a 7 minutos para el SI y conferencia de prensa presidencial con tiempo indeterminado por el NO. Que cada uno opine.

En pocos días habrá un resultado y deberemos hacer un balance. El principal, es si se logró que fuera realmente una causa ciudadana y no partidaria. Es balance lo haremos a partir del 28.

La del estribo que proponíamos en el título: no es la suma de todos los argumentos, es uno que considero el principal: hay que darle a todo el mundo político una lección contundente, el poder no puede ni debe jugar al borde de la Constitución y del equilibrio republicano, no puede gobernar de un empujón, imponiendo casi 500 artículos en 90 días, tiene la obligación de que las leyes no sean un revoltijo de temas aprobados al inicio de su mandato, sin participación de los sectores interesados y que saben y conocen de cada uno de los temas, impuesto con el único argumento que es un compendio de todo lo que prometieron en la campaña electoral. Es un pésimo precedente, para todos los colores y una pésima señal para la democracia. Por eso hay que votar SI.

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Esteban Valenti

Periodista y coordinador de la revista Bitácora.

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