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Escribe Nino Medina

Opinión | Prepararnos hoy para cuidar a Treinta y Tres mañana

Detrás de cada obra y cada inversión están las condiciones de vida de nuestra gente.

17.09.2026 16:26

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Escribe Nino Medina

Nino Medina

Nino Medina es diputado reelecto, convirtiéndose en el primer representante del Frente Amplio en ocupar la banca por Treinta y Tres durante un período completo. Es docente de Historia y comenzó su militancia política en el Frente Amplio en el 2004. En 2007 se unió al sector Asamblea Uruguay. Fue edil por Treinta y Tres durante diez años consecutivos. Entre 2015 y 2019, se desempeñó como director departamental del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) en Treinta y Tres.

Quienes vivimos en Treinta y Tres sabemos lo que significa mirar el cielo con preocupación cuando llegan períodos de lluvias intensas. Sabemos lo que ocurre cuando crecen los ríos, cuando una familia tiene que dejar su casa, cuando un camino queda cortado o cuando productores y localidades comienzan a tener dificultades para mantener su actividad cotidiana.

Por eso, ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, hay una cuestión que considero fundamental: la respuesta del Estado tiene que empezar antes de que llegue la emergencia.

En las últimas semanas el Gobierno nacional avanzó en esa dirección. A través del Sistema Nacional de Emergencias se viene coordinando con gobiernos departamentales, CECOED y municipios para preparar las respuestas que puedan ser necesarias.

Se convocó a la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos, hubo instancias de trabajo con el Congreso de Intendentes y se desarrollaron reuniones con autoridades departamentales y municipales. Se están considerando aspectos vinculados con vivienda, infraestructura, salud, seguridad, evacuaciones, asistencia social y mantenimiento de los servicios básicos.

También se instaló en Durazno un centro de acopio para facilitar la distribución de materiales y recursos hacia los departamentos que puedan necesitarlos.

Hay además herramientas financieras previstas. El Gobierno dispone de líneas de crédito contingente acordadas con el BID y la CAF por hasta 750 millones de dólares, que permitirían contar con recursos adicionales ante una situación que así lo requiera.

El 10 de setiembre, durante el encuentro realizado en Anchorena con los intendentes, el presidente Yamandú Orsi reafirmó que los recursos del Gobierno nacional estarán disponibles para las tareas de prevención y para responder ante las urgencias que eventualmente puedan producirse.

Me parece importante detenernos en este punto.

Durante demasiado tiempo hemos asociado las políticas de emergencia casi exclusivamente con lo que hacemos después de que ocurre un problema. Pero una política seria de gestión del riesgo comienza mucho antes. Empieza con información, coordinación, planificación, obras e instituciones preparadas.

En Treinta y Tres conocemos bien esa realidad.

Y por eso es importante vincular esta preparación con otra dimensión que muchas veces analizamos por separado: la inversión pública que se realiza en el territorio.

Una calle en mejores condiciones, un camino rural mantenido, una obra de drenaje, un espacio urbano recuperado o un municipio con mayores recursos tienen efectos cotidianos para la población y contribuyen a construir territorios con mayor capacidad para enfrentar situaciones adversas.

Allí aparece el trabajo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.

Treinta y Tres dispone durante este año de 145,7 millones de pesos a través del Fondo de Desarrollo del Interior para proyectos de infraestructura y desarrollo territorial.

Detrás de esa cifra hay obras concretas.

Está la pavimentación de calles del barrio Landa, la culminación de la consolidación del barrio Quintela, las intervenciones urbanas previstas para los barrios 19 de Abril y Sala, la recuperación de espacios públicos y la infraestructura proyectada para el barrio Isaac de León.

También está la caminería rural, absolutamente estratégica para un departamento con nuestras características. El programa de mantenimiento dispone de 26,9 millones de pesos, a los que se suman los recursos del Programa de Caminos Rurales Productivos.

Cuando hablamos de caminos rurales hablamos de la producción, pero hablamos igualmente de vecinos que necesitan trasladarse, de estudiantes que tienen que llegar a los centros educativos, de acceso a la salud y de la conexión entre nuestras localidades.

Otro componente importante son los municipios.

A través del Fondo de Incentivo para la Gestión Municipal, OPP asignó 63,2 millones de pesos para Treinta y Tres en 2026. Al 20 de agosto ya se habían transferido 30,4 millones de pesos a los municipios del departamento.

Hay además proyectos por aproximadamente 106,6 millones de pesos que se encuentran en proceso de evaluación. Entre ellos están la recuperación del Parque del Río Olimar, la jerarquización de avenidas y del Teatro de Verano, un gimnasio cerrado en Rincón y el proyecto Treinta y Tres Destino de Eventos.

Son cifras importantes, pero detrás de cada cifra existe algo mucho más sencillo: capacidad de hacer.

Y ahí está, para mí, una de las claves de la descentralización.

Durante años hemos hablado de la necesidad de que el interior tenga mayores oportunidades y herramientas. Esa discusión debe traducirse en presupuesto, infraestructura, obras y recursos que efectivamente lleguen al territorio.

Prepararnos frente a fenómenos climáticos como El Niño forma parte de esa construcción. Invertir en nuestros barrios, caminos y municipios forma parte de la misma responsabilidad.

Tenemos que lograr que Treinta y Tres esté cada vez mejor preparado para enfrentar las dificultades y, al mismo tiempo, tenga herramientas para desarrollarse.

Eso requiere coordinación entre el Gobierno nacional, el Gobierno departamental y los municipios. Requiere planificación y recursos. Y requiere entender que detrás de cada obra y cada inversión están las condiciones de vida de nuestra gente.

Nuestro desafío es seguir haciendo que esos recursos lleguen, que los proyectos se concreten y que la presencia del Estado pueda sentirse en cada localidad y en cada barrio del departamento.

Porque prepararnos antes también es cuidar Treinta y Tres.