Opinión | Marchar por Palestina el 8 de octubre es apoyar al terrorismo
Como judía, todo esto me subleva. Como uruguaya, me da vergüenza.
Ana Jerozolimski
Uruguaya, radicada en Jerusalem desde 1979. Redactora Responsable de "Semanario Hebreo".
La foto con la que ilustramos esta nota es la del secuestro de Shiri Bibas, una joven madre del kibutz Nir Oz, que fue llevada por la fuerza a Gaza el día de la masacre del 7 de octubre del 2023, con sus pequeños Kfir, de 8 meses, y Ariel, de 4 años. Los tres fueron estrangulados poco después en Gaza. Su esposo Yarden fue secuestrado por separado y al volver confirmó que se había quedado solo. Los padres de Shiri, Iosi y Margui, también fueron asesinados al incendiar los terroristas su casa. Y cuando mucho más tarde fueron devueltos a Israel los cuerpos sin vida de Shiri y sus chiquitos, entregados a la Cruz Roja, ello se hizo en una “ceremonia” con música, en la que la población civil, también numerosos niños, reían y festejaban.
Dan asco.
Eso es el 7 de octubre, multiplicado por mil. Familias enteras quemadas en sus casas, torturas, violaciones, asesinatos de jóvenes que habían ido a bailar a una fiesta, madres secuestradas con sus hijos, …sin palabras. Una masacre sin precedentes cometidas por 6.000 palestinos, terroristas y civiles, que atacaron Israel por decenas de puntos, y cometieron múltiples crímenes de guerra.
Sabiendo todo esto —porque sólo quien quiere taparse los ojos o vive en la estratósfera no lo sabe—, organizar una marcha “por Palestina” el 8 de octubre, un día después del aniversario de la masacre, es apoyar el terrorismo y deshonrar la memoria de las víctimas. Por más que lo vistan de palabras de paz y supuesta preocupación por el sufrimiento palestino, ninguna mentira puede cambiar la realidad: Hamás atacó a Israel sabiendo que con ello desataría una guerra, asesinó y masacró, e Israel se defendió.
Comparto uno de miles de ejemplos, porque a este terrorista yo misma le oí la voz. Pocas semanas después de la masacre, el ejército israelí publicó una pequeña parte de las imágenes que los propios terroristas habían subido a las redes, de los crímenes que habían cometido, así como otras captadas de las cámaras de seguridad de las casas y calles atacadas. Y de celulares de las víctimas. En uno de esos celulares estaba uno de los testimonios más espeluznantes incluidos en la proyección a la prensa internacional a la que asistí. No era una imagen, era un audio. Una voz. Era la grabación de la llamada que Mahmud Mahdi Afana, un terrorista de Hamás que el 7 de octubre llamó entusiasmado a sus padres desde el kibutz Mefalsim en el sur de Israel y les dijo que abran el WhatsApp para ver las imágenes que acababa de mandarles, de 10 judíos a los que acababa de asesinar con sus propias manos. Afortunadamente, fue eliminado a fines del año pasado. Ojalá que todos los asesinos corran esa suerte.
Para convocar a una marcha “por Palestina” el 8 de octubre, hay que ser no sólo antisemita y mentiroso, sino también desvergonzado.
Si fuera realmente preocupación por los palestinos lo que motivara a los organizadores, estarían clamando desde hace años por la liberación de Gaza de la organización terrorista Hamás. Estarían protestando desde el 2007, cuando Hamás tomó el poder en Gaza, contra la educación al odio que impuso a todos los niños de la Franja. Estarían manifestando desde el 7 de octubre del 2023 contra los horrores cometidos por terroristas y civiles palestinos “en nombre de Palestina”. Estarían manifestando contra el abuso de hospitales y escuelas para guardar cohetes y albergar terroristas.
Pero más allá de este tema de fondo, está la atrevida decisión de llevar a cabo la marcha nada menos que el 8 de octubre, un día después de la masacre que cobró ese día la vida de 1.200 personas, la mayoría civiles y numerosos menores, y en cuyo marco más de 250 personas, la mayoría civiles, también menores de edad, fueron secuestradas a Gaza. Violencia sexual de por medio.
No hemos visto absolutamente ningún manifiesto de los grandes luchadores por los derechos humanos que convocan a la marcha, condenando todo esto.
El 8 de octubre ya sabíamos de qué es capaz Hamás, de qué son capaces los palestinos. Esto incluye a los civiles que festejaron entusiasmados cuando los terroristas entraron triunfantes a Gaza en sus camionetas llevando secuestrados, incluyendo niños, o cuerpos de israelíes ya asesinados. Civiles escupieron, golpearon a los vivos y a los muertos, fueron parte integral del horror. Hace pocos días un fotógrafo palestino reveló en una entrevista en árabe que tomó fotos de civiles golpeando a los secuestrados cuando fueron traídos a Gaza, pero que no las publicó para no complicarlos. Ningún gazatí hizo nada durante dos años para salvar a algún secuestrado. En la Europa conquistada por los nazis, hubo Justos entre las Naciones que arriesgaron su vida y la de sus familias para salvar judíos. En Gaza, ni uno.
El 8 de octubre el ejército israelí no había entrado aún a Gaza siquiera.
El 8 de octubre Hamás aún tenía tiempo para devolver a los secuestrados y evitar la guerra. Pero no, no lo hizo porque nunca le importó su pueblo, sino tratar de destruir a Israel.
Nos revuelve las tripas pensar en las imágenes de la Plaza Independencia, junto a la estatua del Prócer de la Patria, con banderas palestinas, que no representan ni lucha por libertad ni moral sino apoyo al terrorismo. Y que la Mesa Política del partido de gobierno apoye una marcha en ese día tan solemne, cuando en Israel se habrá acabado de conmemorar el tercer aniversario de la masacre, es absolutamente inaceptable.
No generalizamos. No porque sea políticamente correcto decirlo sino porque conocemos no pocos frentistas claramente opuestos al antisemitismo y al terrorismo. Pero quisiéramos que se animen a decir algo en voz alta. Nada. Ojalá me equivoque. Estaré encantada de rectificarme públicamente y publicar lo que digan quienes se animen a confirmar la verdad: que Hamás es una organización terrorista y que es la responsable de la guerra por haber atacado a Israel.
Como judía, todo esto me subleva. Como uruguaya, me da vergüenza.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]