El primer sistema moderno de pasividades de reparto fue creado en 1881 en la Alemania de Bismarck.
Su esencia era que los trabajadores actuales financiaran a los pasivos existentes; por eso se dice que existe una solidaridad intergeneracional. Se consideraba posible con cuatro activos por cada pasivo.
Ese “reparto” sólo era viable si existía:
a) un continuo crecimiento de la población y
b) una esperanza de vida mucho menor que la actual, tanto al nacer como luego de ingresar a la pasividad.
Modelos de ese tipo, hace 120 años, se pensaron al comenzar a crearse cajas de seguridad social en Uruguay.
La esperanza de vida al nacer era de 51 años y un número elevado de trabajadores no alcanzaba a jubilarse. Y si alcanzaba 60 años, la esperanza de vida era de 13 más. Ahora es de 23 años más.
En aquellos tiempos había casi 6 hijos por mujer; pasamos a 2,7 en 1950, a 2,3 en el 2000 y a 1,3 en el 2022.
En 1924 hubo 41.880 nacimientos y 19.132 muertes. En 2024 hubo 29.899 nacimientos y 35.956 muertes.
Nótese la magnitud del cambio.
Los sistemas de reparto no son viables en tales condiciones y se imponen las reformas.
Ninguna de las varias “cajas” de pasividades de Uruguay: Militar, Policial, Profesional, Bancaria, Notarial y varias más que terminaron aglutinándose en el Banco de Previsión Social (BPS), escapan de ese fenómeno.
El transcurso del tiempo las fue convirtiendo a todas, a diferentes ritmos, en un esquema Ponzi (piramidal) que requiere cada vez mayor apoyo adicional a los aportes propios del trabajo.
El principal apoyo es el aporte de Rentas Generales para el BPS (cajas estatales).
En “las clases pasivas civiles y militares en el Uruguay”, Sienra señala que “los pasivos representaban el 28% de los sueldos públicos incluidos en el Presupuesto del Gobierno Central en 1914, y casi el 50% a mediados de los años cincuenta”.
En el caso de las Cajas paraestatales la ley impuso cargas adicionales específicas para su financiamiento: timbres profesionales, un 18.5% de los honorarios que fija la Asociación de Escribanos como condición para inscribir actos jurídicos en los Registros o una “prestación complementaria” que pagan principalmente los Bancos (excepto el Banco Central), la que repercute elevando los intereses. Es opinable que sean equivalentes a los “aportes patronales”.
La evolución de las pasividades civiles (excluyendo militares y policías), aunque contiene numerosas realidades diversas, se puede presentar, en forma muy simplificada, gruesa, en base a algunas situaciones básicas referidas a edad de jubilación, años de servicio, sueldo jubilatorio y tasa de reemplazo.
| Parámetro | 1940 | 1979 | 1995 | 2008 | 2023 |
| Edad jubilatoria básica | 60 | 60 | 60 | 60 | 65 |
| Años de servicio | 30 | 30 | 30 | 30 | 30 |
| Base sueldo promedio en años | 3 | 3 | 20 | 20 | 20 |
| Tasa reemplazo (jubilación/sueldo) | 100% | 60% | 50% | 45% | 45% |
Hace un siglo las jubilaciones de funcionarios (Ley 9.940) eran del 100% (90/90) del sueldo promedio del trienio; eran los famosos “90 puntos”, por ejemplo 60 de edad y 30 de servicios.
El Acto Institucional 9 (1979), la Ley 16.713 (1995), la Ley 18.395 (2008) y la Ley 20.130 (2023) materializaron una tendencia irreversible.
Tenemos, al decir de Real de Azúa (El impulso y su freno, 1964) “una sociedad inorgánica de grupos en pugna por no perder su parte a prorrata de la renta nacional”.
Situación agravada por los privilegios, abusos e injusticias que históricamente padecieron las pasividades.
Aunque no nos gusten las conclusiones, los hechos son tercos.

Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]