Pablo Mieres
Escribe Pablo Mieres

Opinión | La LUC es cumplir con los compromisos de campaña

La presentación de la LUC era un deber fundamental de la coalición de gobierno, porque significaba cumplir con la palabra empeñada durante la campaña electoral

30.08.2021 10:06

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2021-08-30T10:06:00
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El PIT-CNT y el Frente Amplio impulsaron su campaña de firmas contra 135 artículos de la LUC y, según parece, habrían conseguido el número suficiente para habilitar la convocatoria a la ciudadanía para que se exprese con respecto a ellos.

La Corte Electoral está en el proceso de verificación de firmas y en poco tiempo sabremos si estas son suficientes.

El debate se formalizará, entonces, a partir de la confirmación sobre la realización del referéndum.

Sin entrar en el debate sobre sus contenidos, hay un conjunto de argumentos que se han expresado en forma reiterada por parte de los impulsores del recurso que conviene aclarar para evitar confusiones.

En primer lugar, se ha dicho que la LUC no fue discutida con el tiempo suficiente y que corresponde a un texto demasiado extenso para que fuera discutido en los plazos establecidos por la normativa que regula los procesos de urgente consideración.

Sin embargo, quienes sostienen este argumento eluden reconocer que el texto de la ley fue hecho público antes de que el nuevo gobierno asumiera, de manera tal que no sólo los legisladores sino toda la ciudadanía conoció el contenido de la LUC mucho antes de que se presentara al Parlamento y también mucho antes de que comenzaran a correr los plazos previstos para su discusión y aprobación.

No es correcto decir que no hubo un debate suficiente. Por el contrario, la oposición y la ciudadanía supieron los contenidos concretos del proyecto de ley con varios meses previos a su aprobación.

Desde febrero a junio pasaron, entonces, cuatro meses y medio en los que, además, se llevó adelante un extenso debate parlamentario y mediático. Los contenidos de la LUC no pasaron desapercibidos, ni fueron impulsados esquivando su discusión. Por el contrario, hasta su aprobación, a principios de julio se desarrolló un extenso e intenso debate público, tal como correspondía.

Por otra parte, estos tiempos de discusión y aprobación parlamentaria fueron, de hecho, más amplios que los previstos para la discusión y aprobación de las leyes de presupuesto y rendición de cuentas que suelen ser tan extensos y amplios en sus contenidos como la LUC:

En segundo lugar, quienes impulsan el recurso de referéndum han dicho que los partidos de la coalición han evitado debatir durante el proceso de recolección de firmas. Pues bien, el debate se dio durante todo el proceso de discusión y aprobación parlamentaria, sin escatimar ni obviar ningún tema. Luego de que la ley se aprobó, no había razón para reabrir un debate hasta que quienes entendían que debían derogarla hayan alcanzado las firmas para que ello fuera sometido al voto ciudadano.

Por lo tanto, está claro que el debate en profundidad se reabrirá cuando la Corte haya laudado el proceso de verificación de firmas, y no tenga ninguna duda el Frente Amplio y quienes acompañaron la recolección de firmas, que daremos una fuerte y sólida batalla en defensa de este instrumento legislativo que recoge una parte importante de los cambios que durante la campaña electoral de 2019 los diferentes partidos que integramos hoy el gobierno habíamos anunciado.

Justamente, este es el tercer punto que corresponde reivindicar. La presentación de la LUC era un deber fundamental de la coalición de gobierno, porque significaba cumplir con la palabra empeñada durante la campaña electoral.

Efectivamente, si no hubiéramos presentado este instrumento legislativo, sencillamente no habríamos cumplido con el compromiso firmado en el programa que firmamos los partidos de la coalición, reflejado en el documento "Compromiso con el país".

Quienes impulsan el referéndum saben que este gobierno está comprometido con un cambio en varias dimensiones de la vida de nuestro país. Cambios en seguridad, en educación, en la disciplina fiscal, en el manejo de las cuentas públicas, en la libertad de trabajo y tantas cosas más.

Haber presentado y aprobado la LUC es un claro ejercicio de responsabilidad política al cumplir con nuestra palabra política empeñada en los tiempos que le pedimos el voto a la ciudadanía.

Y la ciudadanía, mal que les pese a algunos que parecen no haber digerido aún el resultado, resolvió por mayoría un gobierno de cambio.

Nadie escondió ni trató de pasar por el costado, los contenidos del cambio. Por el contrario, la LUC plasma en los hechos, una buena parte de esos cambios. Cumpliendo con el mandato recibido por el voto de la gente.

Si se confirma que las firmas son suficientes, habrá un nuevo debate sobre estos temas, en los que quienes integramos esta coalición de gobierno volveremos a defender con convicción y muchos argumentos la importancia de los cambios que la LUC contiene que, además, por cierto, no han producido ninguna de las supuestas catástrofes o retrocesos que quienes impulsan el referéndum han pronosticado.

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Pablo Mieres

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Sociólogo. Dirigente del Partido Independiente. Ministro de Trabajo y Seguridad Social.

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