Contenido creado por Gonzalo Charquero
Pedro Jisdonian

Escribe Pedro Jisdonian

Opinión | El vuelto de los giles

El Estado uruguayo en la visión del Frente Amplio es un paciente con obesidad mórbida que nunca deja de tener hambre.

31.12.2025 11:28

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2025-12-31T11:28:00-03:00
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Imaginate que vas al súper, pagás con un billete de mil y el cajero se queda mirando el techo, esperando que te vayas sin pedir el cambio. Bueno, el gobierno de Yamandú Orsi acaba de hacer eso, pero a escala nacional y con tu sueldo. Se llama Fonasa, pero hoy debería llamarse “Plan Manotazo”.

La historia es simple por más que el ministro de Economía Gabriel Oddone dice que es muy difícil de explicar y la disfraza de técnica para que te aburras y no preguntes. Existe algo llamado Costo Promedio Equivalente (CPE). Es la medida que usa el Estado para decir cuánto cuesta tu salud. Si vos aportás más de lo que cuesta tu salud (más un plus de solidaridad, porque acá somos todos buenos con la plata ajena), el Estado te tiene que devolver lo que sobra. Es tu plata. No es un subsidio, no es un plan, es el vuelto de tu salario.

Pero claro, el Estado uruguayo en la visión del Frente Amplio es un paciente con obesidad mórbida que nunca deja de tener hambre. Y por eso ahora decidieron que el vuelto ahora se lo quedan ellos. ¿Cómo lo hicieron? De la manera más cobarde, por decreto. Subieron el valor de ese costo promedio de 4.800 pesos a casi 6.700. Un salto del 38%. Así, de prepo. Es como si vas a la carnicería y, mientras estás pesando el asado, el carnicero te apoya el dedo en la balanza y te mira fijo a los ojos.

La excusa es una maravilla del cinismo. Dicen que la salud es “más compleja” y que ahora usamos “curvas de supervivencia”. Te están cobrando hoy por lo que podrías llegar a costar si vivís hasta los 100 años. O sea, te sacan la guita ahora por un riesgo hipotético del futuro. Es el primer impuesto preventivo a la longevidad. Falta que, si no te morís rápido, te cobren multa.

A ver si entendemos la magnitud de cómo te meten la mano en el bolsillo. Hay 74.000 personas —clase media, laburantes, no son jeques árabes— a los que les acaban de confiscar el aguinaldo de forma permanente. El laburante que usa esa devolución para pagar la patente o unas merecidas vacaciones. Lo hicieron sin pasar por el Parlamento, sin dar la cara y sin ajustar un solo cargo político en ASSE. Es la “solidaridad” explicada por un carterista, vos ponés la plata y el Estado decide que su ineficiencia es más importante que tu capacidad de llegar a fin de mes.

Uruguay cierra el 2025 con los servicios públicos subiendo por el ascensor. UTE, OSE, el boleto, los peajes. Todo sube. Pero este manotazo al Fonasa es el “impuesto invisible”, la frutilla de esa torta que tanto le cuesta explicar al ministro de Economía. Son 80 millones de dólares que el Gobierno aspira de la calle para meter en la caja del Estado.

Es política extractiva pura. No hay mejora médica, no hay más remedios en los estantes, no hay menos colas. Solo hay un Estado más gordo y un contribuyente más flaco. Al final del día, lo que estamos viendo es un engaño. Nos venden un sistema solidario, pero lo usan como una financiera para tapar el déficit.

El “Plan Manotazo” al Fonasa es un ajuste fiscal encubierto. Y punto.