Contenido creado por Gonzalo Charquero
Felipe Carballo

Escribe Felipe Carballo

Opinión | El presupuesto más justo es el más urgente

Apostamos a un modelo de desarrollo que pone a las personas en el centro y que entiende que el Estado debe estar presente.

04.09.2025 16:19

Lectura: 5'

2025-09-04T16:19:00-03:00
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El presupuesto nacional que presentamos es una herramienta concreta para llevar adelante el programa de gobierno que el pueblo votó. No se trata solo de números: es un proyecto de país. Cada artículo de este programa refleja un compromiso profundo con la justicia social y con la construcción de un Uruguay más justo. Apostamos a un modelo de desarrollo que pone a las personas en el centro y que entiende que el Estado debe estar presente para garantizar derechos, acompañar trayectorias y abrir oportunidades.

Este presupuesto no es un fin en sí mismo: es una herramienta de transformación y una de las cuantas herramientas que tendremos como Frente Amplio para hacer cumplir nuestro programa. Esta ley presupuestal no resuelve todos los problemas en un solo paso, pero sienta las bases para cambiar la estructura de las oportunidades en Uruguay. Entendemos que la situación fiscal heredada es compleja, con un déficit del 4,2 % del PIB y aproximadamente 900 millones de dólares menos en la caja de lo previsto inicialmente. En ese contexto, el equipo económico construyó un presupuesto responsable: con creatividad, visión social y compromiso con el programa de gobierno del Frente Amplio. Entendemos que el Poder Ejecutivo presentó el presupuesto más justo que pudo: el más urgente.

El problema de raíz

Sabemos que los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo integral de las personas y para reducir desigualdades estructurales. Por eso, el Bono Crianza tendrá un incremento del 50 % y se refuerzan programas destinados a asegurar cuidados de calidad, educación inicial inclusiva y acompañamiento nutricional para niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Invertir en la primera infancia no es un gasto: es la mejor inversión que puede hacer el Estado, porque es la manera más efectiva de evitar que las desigualdades se consoliden desde el inicio de la vida.

Uno de los ejes centrales de este presupuesto es la primera infancia. Pero garantizar un buen comienzo no es suficiente si no acompañamos la trayectoria educativa de nuestros adolescentes. En Uruguay, uno de los principales desafíos es que los y las jóvenes completen la educación secundaria. Miles abandonan sus estudios cada año, muchas veces por dificultades económicas, falta de apoyo o condiciones familiares complejas. Por eso, este presupuesto apuesta fuerte a las becas y los bonos escolares como herramientas para garantizar que los estudiantes puedan terminar el liceo y proyectar un futuro con más posibilidades.

Las Becas Butiá serán una política central en este quinquenio: pasarán de 14.000 beneficiarios actuales a 70.000 en 2029. Este crecimiento histórico multiplica por cinco la cobertura y permitirá que más jóvenes de hogares vulnerables puedan continuar sus estudios sin que los costos de transporte, materiales o alimentación se conviertan en barreras infranqueables. Bien sabe la gente del interior la oportunidad que significa acceder a este apoyo.

A esto se suma la ampliación del Bono Escolar, que busca dar un alivio directo a las familias para acompañar la permanencia de los adolescentes en el sistema educativo. Son medidas concretas, con impacto real, que fortalecen la igualdad de oportunidades y ayudan a quebrar el círculo intergeneracional de la pobreza.

El presupuesto también refuerza otros ámbitos clave que dialogan con este objetivo: la salud pública, que se fortalece con mayores recursos para atención primaria y prevención; la infraestructura, con obras que conectan el país y generan empleo; la vivienda, donde se apunta a garantizar entornos dignos para las familias; y las políticas de desarrollo productivo y tecnológico, que buscan diversificar la matriz económica y crear empleos de calidad. Todas estas áreas están atravesadas por una misma lógica, aquella que votaron los y las uruguayas: el programa del Frente Amplio.

Sabremos cumplir

Sabemos que, en los próximos días, nos van a correr por derecha y por izquierda. Y sí, irónicamente, nos va a correr por izquierda la misma derecha que dejó al país en una situación fiscal y social profundamente deteriorada. Son los mismos que abandonaron las políticas públicas que hoy estamos recomponiendo, los que miraron para otro lado mientras crecían la pobreza y la desigualdad, y que ahora nos reclama que cumplamos nuestro propio programa: ese que tanto les incomoda porque no busca proteger a los maya oro sino garantizar derechos para la mayoría.

Estamos muy tranquilos: sabremos cumplir. Este presupuesto es solo una de nuestras puntas de lanza para transformar el país, pero no la única. Usaremos todas las herramientas que el pueblo nos confió: el Poder Legislativo, los gobiernos departamentales del Frente Amplio, cada ministerio, cada ente público y cada frenteamplista que trabaje en cualquier oficina del Estado.

Desde cada uno de esos lugares vamos a trabajar, con convicción y responsabilidad, para que el programa que la ciudadanía eligió se convierta en realidad. Y es esa misma ciudadanía, somos estos uruguayos y uruguayas quienes estaremos ahí, siendo pueblo organizado siempre atentos y comprometidos para respaldar, empujar y hacer valer nuestro programa. Porque, como decía Tabaré Vázquez, llegaremos tan lejos como seamos pueblo organizado.