Contenido creado por Gonzalo Charquero
Ana Jerozolimski

Escribe Ana Jerozolimski

Opinión | El hospital de Gaza, símbolo de un problema más amplio

Hay que entender que con las manifestaciones a favor de los palestinos en esta guerra, se está apoyando a Hamás, que abusa de su pueblo.

19.10.2023 18:36

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2023-10-19T18:36:00-03:00
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Estoy esperando desde hace dos días los titulares en varios medios del mundo, pidiendo perdón por la forma en que cubrieron el tema de la explosión en el hospital Al Ahli en Gaza. O al menos diciendo algo así como: “No deberíamos haber dado como hecho lo que sale de una fuente como el gobierno terrorista de Hamás, tendríamos que haber esperado y preguntado, para no distorsionar y no aportar a caldear los ánimos”.

Y estoy esperando a todos los organismos y grupos preocupados por las víctimas palestinas, todos los que emiten comunicados ignorantes mostrando que no entienden nada de lo que ocurre, a todos los que manifiestan enardecidos contra Israel, que expresen el mismo dolor con las víctimas palestinas también cuando ya se sabe que lo que la mató era un cohete de los terroristas, y no de Israel.

Pero no hay que pedir peras al olmo .

Y es vergonzoso. Es increíble cómo algunos medios de comunicación —no de dictaduras opresivas que imponen qué escribir sino de países libres y democráticos— osan titular una noticia dramática de último momento exactamente con lo que les cuenta Hamás, afirmando que hubo 500 muertos en un hospital de Gaza “por un bombardeo israelí”. Y con qué facilidad todos opinan y afirman con severidad lo que no saben.

El problema es que el espacio y la contudencia dedicados después a la verdad, al hecho de que la explosión había sido causada por un cohete del grupo terrorista Yihad Islámica que estaba en camino a Israel, se desvió por una falla y cayó junto al hosptial, fueron incomparablemente menores.

Pero aún si se aclara y rectifica, el daño ya está hecho. Manifestaciones virulentas en distintos países, disturbios violentos, expresiones de odio y hasta ataques antisemitas a judíos del exterior.

“Entiendo que la rapidez es importante, pero creo que hay que dar prioridad a la información creíble y confirmada”, declaró el portavoz del ejército israelí.

De fondo, como escenario general, está la tendencia de algunos de ver a Israel como el malo poderoso y a los palestinos como las pobres víctimas.

Pues vayamos por partes. Claro que Israel es poderoso. Si no tuviera un ejército fuerte, ya no existiría. Y claro que los palestinos sufren. No es nada sencilla la situación en Gaza. ¿Pero qué pretende el mundo de Israel? Se enfrenta a terroristas salvajes, que nacieron para tratar de destruir al Estado judío, que el sábado 7 de octubre cometieron atrocidades peores que las de ISIS, matando, violando y torturando familias enteras, en algunos casos quemando gente viva a tal punto que ni ADN queda para poder reconocer sus restos. Y claro que en la guerra para eliminar a Hamás, también los palestinos no involucrados sufren. Pero eso ocurre únicamente porque Hamás emplaza todas sus infraestructuras entre los civiles. Es por eso que Israel exhortó a la población para que se vaya hacia el sur. “Quien duerme sobre cohetes o con un túnel subterráneo de Hamás debajo de su casa, que se vaya, está poniendo en peligro su vida”, dijo un alto oficial de la Fuerza Aérea de Israel.

Pero en lugar de destacar que Israel trata de minimizar el riesgo a los civiles exhortándoles a movilizarse hacia otras zonas, por doquier se destaca más que nada las escenas del éxodo palestino hacia el sur.

Y claro que es difícil. Dejar la casa, probablemente perderlo todo.

Pero perder la vida es irreversible. Y eso es lo que quiere Hamás que le pase a Israel. E Israel, como cualquier país normal, no lo puede permitir.

Hay que entender que con las manifestaciones a favor de los palestinos en esta guerra, se está apoyando a Hamás, que abusa de su pueblo, le roba sus insumos de los depósitos de la ONU, tal cual denunció la Agencia de la ONU para refugiados palestinos UNRWA días atrás, y hasta trata de impedir que la gente se mueva hacia el sur para buscar salvarse por los corredores humanitarios abiertos por Israel.

Hay que entender que Hamás es lo más oscuro. Nada le importa de la “lucha nacional palestina” ni la representa. Tampoco le importa de su pueblo, al que roba y oprime. Lo usan para su agenda terrorista y todo el dinero con el que podrían haber construido hospitales y escuelas modelo, lo pusieron en sus armamentos y túneles.

Es legítimo discrepar con tal o cual política de Israel. Los propios israelíes son los primeros en manifestar cuando consideran que algo está mal.

Pero no es legítimo sentarlo en el banquillo de los acusados cuando se defiende. Es inmoral. La verdad es que todos deberían comprender que esta es una guerra entre la luz y la oscuridad.