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Escribe Luis Anastasía

Opinión | "Basta de sicosis colectiva". Reflexiones sobre Covid 19

"Las medidas de bloqueo o aislamiento obligatorio para la población sana son inadecuadas", escribe el licenciado Anastasía.

18.05.2020 12:10

Lectura: 7'

2020-05-18T12:10:00
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En Uruguay

Hoy es 16 de mayo. Han pasado dos meses desde que se detectaron los primeros 4 casos positivos de Covid-19, enfermos por Sars-Cov-2, el día 13 de marzo. Es tiempo de un análisis retrospectivo estudiando la evolución y el estado actual de la situación actualizado al día de ayer.

Desde que se anunciaron los primeros casos, los medios de prensa se saturaron de entrevistas a diversos especialistas en salud como infectólogos, internistas, biólogos, virólogos, epidemiólogos. En general el mensaje fue y todavía sigue siendo que muchos se iban a infectar por este nuevo virus, un porcentaje se iba a enfermar, un porcentaje menor iba a requerir asistencia especial en las unidades de cuidados intensivos, con necesidad de asistencia respiratoria mecánica. El gobierno inició conferencias de prensa diarias informando a la población lo que ocurría y las medidas adoptadas, para evitar a toda costa que ocurriera la saturación de las UCI, hasta inventando palabras y acuñando conceptos como meseteando la curva de contagio, hisopando los sospechosos de padecer la enfermedad si reunían algunos síntomas, y realizando un seguimiento a todos los que estuvieron en contacto con los casos sospechosos y confirmados.

¿Qué ha ocurrido? Uruguay tiene hoy un total 732 casos positivos por Covid-19 desde el inicio de los registros, o el 0,02 % de la población total. El máximo de los casos positivos cursando la enfermedad ocurrió el día 29 de marzo con 303 casos positivos, momento en que se comenzó a restar del total de positivos los que habían sido dados de alta y los muertos. Con la información actual, ahora tenemos 160 casos positivos. Significa que en números redondos los que todavía están cursando la enfermedad es el 0,004 % del total de la población o 1 persona cada 25.000 habitantes. Y esto ocurre teniendo la información de que se han realizado 32.225 test, o casi el 1 % de la población.

Lamentablemente han ocurrido 19 muertes por o con Covid-19 (20 al momento de publicar esta nota). Hago la diferencia pues en la gran mayoría de los casos hubo comorbilidades con predisposición a desarrollar casos graves. Es claro que cada muerte es una tragedia para su familia, para su entorno afectivo cercano, pero para el peso de la población general significa el 0,0005 %, o 5 personas por millón de habitantes.

El gobierno fue desarrollando una estrategia de acción tomando como referencia asesoramientos de expertos locales basados en lo que ocurría en los casos más críticos en el mundo, como el norte de Italia, algunas ciudades de España y en Estados Unidos. El resultado actual se puede considerar como una situación exitosa respecto a la evolución del estado sanitario de la población, a expensas de calamitosas consecuencias económicas.

En el mundo

Todo ha sido un caos, un alud de información, datos, especulaciones. Lo cierto es que muchas de las medidas drásticas de bloqueo en el mundo se adoptaron por los resultados publicados de un estudio del Imperial College of London, cuyo principal autor de la modelación matemática es el profesor Neil Ferguson, anunciando millones de muertes. Está demostrado ahora que esa predicción estuvo totalmente equivocada.

Por citar fuentes:
https://johnhcochrane.blogspot.com/2020/05/an-sir-model-with-behavior.html
https://wattsupwiththat.com/2020/05/06/brutal-takedown-of-fergusons-model/

Pero a partir de esos resultados de modelación cada país fue diseñando diferentes estrategias, la mayoría imponiendo un bloqueo total con sanciones a sus habitantes si las incumplían. Se anularon derechos individuales en pro, supuestamente, de un bien común, de un interés superior; se cerró la economía de cada país y en consecuencia de todo el mundo por efecto dominó. Millones, miles de millones perdieron ingresos formales o informales. Pero si vamos a ver los números reales nos encontramos que en la población mundial de 7.785 millones, de todos ellos se han contagiado 4,7 millones o el 0,06 %. Han muerto por o con esta causa 310.556 personas, o el 0,004 % de la población. Datos dudosos pues en muchos países se han registrados como casos de muertes por coronavirus los sospechosos de tenerlo, no los confirmados, por lo que hay una sobre-estimación de los datos. En lo que va del año han muerto 4,9 millones por enfermedades transmisibles.

Aun considerando el sesgo estadístico de los datos, el registro es que el pico de la supuesta primera ola de esta pandemia fue de unos 70.000 muertos el día 13 de abril.

¿Los resultados de las estrategias adoptadas por los gobiernos de cada país fueron exitosas? Desde el principio de esta vorágine de datos e información segmentada hemos estado analizando la evolución en el mundo. Desde el inicio hemos pensado que hay una sobre-reacción a información sesgada, que no es posible curar enfermedades víricas con antipalúdicos ni antiparasitarios. Pero por sobre todo, siempre pensamos que no era posible llegar a conclusiones cuando hoy existe tal dispersión de datos de cada país.

Ahora queda demostrado, no importa las estrategias seguidas por cada país, lo que importa es el resultado del análisis estadístico. No hay ninguna estrategia que resultara exitosa, el contagio por el covid-19 siguió su curso natural y no han provocado ningún efecto significativo los planes de acción que se aplicaron, como queda demostrado en el estudio del estadístico Matt Briggs. 

Consideraciones finales

Como dijimos, se tomó como norte los casos del norte de Italia, de España, de Estados Unidos, sin considerar que la saturación de los sistemas sanitarios, de la contaminación atmosférica, la distribución etaria, la resistencia a antibióticos, el programa universal de vacunas, la dieta, etc, tuviera algo que ver. Sin embargo la prensa y las redes sociales nos aturden con el número absoluto de muertes en el mundo sin contextualizar todos los demás factores característicos o emergentes de cada caso.

¿En serio? ¿311.000 muertos cuando se estima que el virus estuvo circulando al menos dos meses antes de que se registrara? ¿Y como consecuencia se detuvo la economía del mundo? ¿Cuántos millones de muertos por miedo, por protocolos de no atender pacientes o pacientes crónicos que no quieren atenderse?

Basta con la sicosis colectiva.

Por cierto, si a usted le dijeran que se van muriendo 10, o 20 o 30 pacientes por día en Uruguay por influenza, la gripe estacional, obviamente que se asustaría. Pues es cierto, ente 1.300 a 1.600 uruguayos mueren por influenza cada año, dependiendo del clima. ¿Unos 1.500 comparados con 19? O si vamos a los datos del mundo, unos 4,860 millones murieron en lo que van del año por enfermedades transmisibles. ¿4,860 millones comparados con 0,3 millones por confirmados o sospechosos de muertes por o con coronavirus? ¿Y por este resultado paramos la economía del mundo? Obvio, algo está muy mal.

De paso, si bien Neil Ferguson es un referente en la modelación de la evolución de epidemias, mucho se equivocó en las predicciones de todas las epidemias más recientes.

Ahora se maneja en la prensa y en las redes sociales que nos enfrentamos a la mayor crisis sanitaria de la humanidad. No tienen idea de lo que están diciendo.

Como lección aprendida debemos tener en cuenta que el distanciamiento social, la protección de los segmentos vulnerables de la población, es muy adecuado siempre, no ahora. Las medidas de bloqueo o aislamiento obligatorio para la población sana son inadecuadas, solo lleva a reducir la capacidad de los sistemas inmunitarios individuales y de grupo. Las medidas de aislamiento y de cuidados especiales, como el tapabocas, para la población enferma son apropiadas siempre, no ahora, como medida básica para evitar o reducir contagios. Pero imponer de forma coercitiva o de exhortación a toda la población en general a las mismas medidas llegando a alterar o hasta detener el sistema económico, solo se logra un efecto draconiano, como matar un mosquito que se posa en la cabeza utilizando un garrote.

Lic. Luis Anastasía
Montevideo, 16 de mayo de 2020.