Contenido creado por Gastón Fernández Castro
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La antigua, querida e irreconocible Italia

La antigua, querida e irreconocible Italia

01.06.2010

Lectura: 5'

2010-06-01T10:27:23-03:00
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Este fin de semana estuve en una gran manifestación popular llamada “Terra futura” que se realizó en Florencia convocada por asociaciones civiles, la Banca Etica, sindicatos, y las más diversas organizaciones y en la que participaron más de 70 mil personas. Es un refugio, un centro de resistencia contra la maroma.

Entre los cientos de stand de todo tipo, encontramos incluso un testimonio de una actividad de cooperación en el departamento de Canelones,  juegos infantiles, productos ecológicos de todo tipo, librerías, canales de televisión alternativos y decenas y decenas de manifestaciones, debates y encuentros, había uno dedicado a los desafíos actuales de la izquierda europea. Ellos se llaman la izquierda radical, porque básicamente no están integrados a los partidos tradicionales de la izquierda del conteniente. No tienen nada que ver con nuestra caracterización latinoamericana.

Estaba organizada por “transform!” una red de centros de estudio de organizaciones de izquierda de una parte de Europa (www.transform-network.net)

Afuera de la “Forteza dal basso” donde se realizaba la manifestación que duró tres días, Florencia  es una de las cunas de la cultura europea, un museo a cielo abierto invadido por turistas y por vendedores ambulantes de todo el planeta, un choque de dos corrientes diferentes que expresan una de las grandes tensiones de nuestro tiempo: la emigración masiva. Una transitoria y otra que quiere ser permanente.

La prensa italiana en estos días se ocupa sólo de pocos temas centrales, todos impuestos por el gobierno Berlusconi: la maniobra fiscal para reducir el déficit en 24 mil millones de Euros, del proyecto de ley que además de limitar groseramente la libertad de información sobre los procesos judiciales es mucho peor y más antidemocrática para el ejercicio de la justicia, para utilización por parte de los jueces de las interceptaciones telefónicas. Y todo eso ha colocado en un segundo plano la “crica”, es decir una banda de empresarios que pagaba coimas gigantescas a ministros y funcionarios financiándoles la compra de sus viviendas.

El discurso del gobierno de derecha sobre la maniobra fiscal y sobre los otros temas es tan plano, tan básico políticamente, pero tan eficaz en machacar en pocas ideas centrales y elementales que da miedo. El ajuste fiscal es una larga lista de medidas que golpearán a los sectores de réditos más bajos, y que le da a los poderes locales (regiones y comunes) el bisturí para que sean ellos los que tengan que hacer los cortes más dolorosos.

De paso y aprovechando el recorte de gastos fiscales, serán decapitados 232 institutos culturales que manejan un patrimonio de incalculable valor, liquida los fondos para el cine, para el Ente Italiano del teatro, algunos ya dicen que la crisis es una coartada para un gigantesco recorte político-cultural.

Es un ajuste por dos años, pero en realidad si la izquierda hiciera un trabajo prospectivo en serio – tarea básica para cualquier formación de izquierda – tendría que decirle claro al pueblo italiano, que este es un eslabón más, importante y doloroso, pero que inexorablemente llevará a nuevos y regresivos ajustes fiscales, todos en la misma dirección y que agravarán la redistribución cada día más injusta de la riqueza en Italia y en Europa.

En pocos años, por la pérdida de los salarios y jubilaciones, por el crecimiento del trabajo precario del que sobreviven millones y millones de jóvenes, por la reducción de servicios sociales como la salud y la educación (1) la pirámide social europea será muy distinta y mucho más injusta. ¿Cuánto? Esa pregunta debería ser parte fundamental del debate de la sociedad italiana y europea. No lo es.

Y si hiciera ese trabajo prospectivo debería trazar estrategias y construir alianza proporcionales a la gravedad de la situación y la importancia de lo que está en juego. Prospectiva y estrategia son dos rasgos esenciales de cualquier izquierda.

De eso por aquí se ve muy poco.

Se vive al día, se comenta el ultimo chiste de mal gusto de Berlusconi citando a Benito Mussolini en la cumbre de OCSE que presidía, se hace fuego disperso de fusilería  contra una ofensiva total que en el plano político, social, económico y cultural desarrolla la derecha, cuando haría falta recurrir a todo el arsenal de la izquierda y de las fuerzas democráticas para frenar este proceso.

E Italia sigue allí, inconmovible, nadie puede mover sus piedras eternas que relatan las cúspide de varias civilizaciones, sus iglesias maravillosas que realmente invocan el paraíso y el infierno, sus pintores, escultores y sus paisajes.
Y existe el peligro que si uno no se aferra  con uñas y dientes a la política, a la necesidad colectiva de los ciudadanos libres de construirse un futuro, una forma de convivencia, nos desanimemos tanto que aceptemos ciertas barbaridades que están ocurriendo como una fatalidad.

Hubo una época en que los bárbaros estaban a las puertas de Europa, hoy están dentro y paso a paso la están invadiendo y transformando.

(1) La ministra de educación propuso posponer el inicio de los cursos para el 1 de octubre para ahorrar recursos…