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El segundo informe sobre ANCAP del Frente Amplio: El batido de la unanimidad

El segundo informe sobre ANCAP del Frente Amplio: El batido de la unanimidad

Esta vez no les pido perdón, no tengo absolutamente nada que ver, la resolución del FA sobre ANCAP aprobada por unanimidad no me representa en absoluto. La rechazo. Ningún grupo integrante de la Mesa del Frente es mi vocero... y me siento tan frenteamplista como siempre.

26.04.2016

Lectura: 14'

2016-04-26T00:37:00
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 ¿Por qué no me callo, como algunos me reclaman? Porque defender al Frente Amplio vale la pena, y es mucho más importante que ANCAP o que cualquiera de nosotros, de todos.

El pasado 15 de marzo la Mesa del FA, supongo que luego de una extensa consideración y análisis, emitió una segunda declaración sobre ANCAP, con el propósito de distribuirlo a sus diversos organismos y para construir el famoso "discurso". Lo digo nuevamente, esa resolución no me representa en absoluto, ni en su contenido ni en su método.

El informe fue aprobado por unanimidad, igual que el informe de la bancada de 16 senadores del FA en relación a la Comisión Investigadora sobre ANCAP (2000-2015) y es su continuidad natural y la suma de ambos documentos la considero de las páginas más negras del FA en toda su historia. Por cierto, el FA tenía muy pocas páginas negras.

Es la unanimidad del aparato, no lo es de los frenteamplistas. Hagan una encuesta de cualquier tipo. Háganse una pregunta básica ¿Si nadie se quiso hacerse responsable de la resolución del Plenario del 5 de marzo, qué necesidad había de otra resolución, de agredir de nuevo a la sensibilidad de muchos frenteamplistas?

La resolución unánime es una mezcla de argumentos de todo tipo que trata de justificar una gestión absolutamente desastrosa llevada a cabo desde el 2010 hasta el 2015, inclusive.

Los problemas de ANCAP no comenzaron ni se conocieron a partir de la Comisión Investigadora. Una simple lectura de sus balances y una mínima atención hubiera permitido conocer algunos de los principales problemas bastante antes. Es más, se conocían.

Mi segunda preocupación, ante el primer y segundo informe del FA sobre ANCAP (Plenario y Mesa), es esa reiteración casi obsesiva de que no hubo irregularidades ni delitos. Ahora está todo en manos de la Justicia, incluso Raúl Sendic se ofreció para llevar todas las actas de la Comisión Investigadora, si no lo hacía la oposición. Con el poder de convocatoria compulsiva a gerentes, jefes, directores y empresas privadas que tienen los jueces y fiscales, todos los uruguayos podremos conocer definitivamente si hubo algún tipo de ilegalidades.

Los frenteamplistas nos auguramos desde el fondo más profundo de nuestra identidad que eso quede totalmente claro.

¿Para qué tanta insistencia en marcar esos conceptos cuando ahora el tema se dilucidará donde corresponde, en la Justicia?

Que la presentación ante la Justicia por parte de la oposición haya sido una puesta en escena todos juntos el mismo día y bien revueltos, no cambia el hecho institucional.

Tercero, en los tres informes, el de los senadores, el del Plenario del FA del 5 de marzo y de la Mesa del 15 de abril, hay un vacío completo y absoluto. Partamos de las definiciones del diccionario:

Ilegal, adj. Contrario a la ley. (Real Academia Española - RAE)
Esto es lo que debe determinar ahora la Justicia.

Inmoral, adj. Que se opone a la moral o a las buenas costumbres. (RAE)

Moral, adj. Perteneciente o relativo a las acciones de las personas, desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva. (RAE)

¿Por qué tantos frenteamplistas estamos enojados? Porque consideramos que en la gestión de ANCAP se cometieron inmoralidades, ajenas totalmente a nuestra tradición, a nuestra historia, a lo que le prometimos a la gente, independiente de lo que decida la Justicia. Sobre esos hechos la dirección del FA se despacha por unanimidad con un silencio atronador o recurriendo al más banal de los argumentos, a los errores humanos.

Esa generosidad por parte de las autoridades del FA y sus senadores no logra explicar por qué el gobierno cambió a todo el directorio de ANCAP hace pocas semanas. ¿Fue un capricho?

Estas resoluciones del FA nos tratan a todos como tontos y nos envuelven con citas programáticas y con definiciones básicas y compartidas por todos, pero no dicen ni una palabra de las inmoralidades.

No se trata de que nos quieran convencer de que los gobiernos tradicionales dejaron a ANCAP en la lona, sin inversiones y con pésimas gestiones. Ya lo sabemos y eso no justifica nada, así o peor, dejaron al país y lo levantamos.

Es una inmoralidad, organizar una fiesta al costo de 360 mil dólares, más 600 mil dólares de publicidad para inaugurar la planta regasificadora. Fue una inmoralidad, aunque la empresa navegara en un mar de ganancias, pero... estaba perdiendo plata por los cuatro costados. Por lo tanto, es más inmoral todavía. No actuaron como buenos padres de familia manejando los recursos del estado.

Es una inmoralidad sin explicación seria, que se hayan comprado planos de pésima calidad, casi inútiles, sin licitación, a un alto precio a una empresa argentina para construir un barco empujador-remolcador, el ya tristemente y famoso Ki xororo, que estuvo parado casi tres años. Ese barco se construyó, costó más de 5 millones, y mientras estaba parado, contratamos una empresa privada que cobró otros 5 millones de dólares para hacer fletes, mientras la tripulación completa del barco seguía cobrando sus sueldos. ¿Eso tiene algo que ver con la moralidad pública?

Es inmoral que ANCAP se haya gastado, el mismo año que perdió 314 millones de dólares y el año de las elecciones, 10 millones de dólares, más que duplicando su ya elevado presupuesto publicitario anual, para hartarnos a todos con videos, que nada tenían que ver con vender un producto, un servicio o algo parecido. Nos refregaron por la nariz durante todo ese año, con la publicidad de ALUR (que tiene un solo comprador) y de ANCAP, piezas televisivas que tenían un fin absolutamente injustificable. Eran parte de una campaña que todos sabemos cuál era su objetivo. Y eso es inmoral. Y todos los dirigentes del FA se hacen los desentendidos y sé, porque he hablado con muchos de ellos, que piensan muy mal de todo eso, pero se callan. No es el Frente Amplio que yo conocía, dicho con todo el dolor del alma.

La Justicia dirá si la agencia "La Diez" estuvo bien contratada, eso es otra cosa.

Es inmoral, adelantarle la plata a una empresa brasilera que ni siquiera tenía camiones propios, para equiparse y competir con empresas uruguayas y transportar la cal hasta la planta de Candiota. Y pagar por ese flete más caro que el precio que podían ofrecer nuestras empresas. Si eso estuvo hecho de acuerdo al TOCAF y a todas las leyes, no es nuestro asunto, lo definirá la Justicia.

Es inmoral que en una negociación entre Estados, Venezuela y Uruguay, se contrate una financiera internacional, cuando existen en el Estado uruguayo -como quedó ampliamente demostrado- capacidades para realizar ese tipo de ingeniería financiera. Y pagarle a esa empresa 3.100.000 dólares.

Y la lista es más amplia. Por ahora voy a quedarme en estos ejemplos y voy a reiterar un concepto que ya manejé en otras oportunidades, he discrepado y discutido con definiciones de José Mujica sobre este tema, no creo en absoluto, ni tengo pruebas de ningún tipo de que esos actos se hayan realizado con el conocimiento o el impulso de Mujica. La base fue el feudalismo que reinó en las empresas del estado. Esa sí es una responsabilidad.

El tema de la inmoralidad, que yo sepa, no está incluido en ningún parágrafo de los estatutos del FA o en resolución alguna de los congresos realizados. No es parte de nuestro programa.

Nunca se le ha hecho tanto daño, por la suma de una mala gestión, por los errores y las inmoralidades, al papel y a la imagen de las empresas públicas, como el que sufrió ANCAP. Así que cada párrafo, cada frase de las declaraciones del FA, que hacen referencia a la importancia estratégica que tienen las empresas del estado en el proyecto nacional y en la estrategia de desarrollo del Frente, son una enorme acusación sobre esos errores, horrores e inmoralidades. Y de eso ni una palabra.

Incluso en un tema polémico con la derecha, el proyecto ALUR que todos hemos defendido, pues entre invertir en planes sociales y poner en marcha un proyecto productivo en una zona muy deprimida del país, vale la pena perder dinero, lograron con una pésima gestión, con inversiones mal planificadas y un alud publicitario inútil, darle una montaña de argumentos contrarios a esa misma derecha.

Ahora entremos en la gran mezcla, el gran revuelto que quiere dejar la impresión de "unanimidad".

Vayamos a algunas citas:

"Asimismo el sector puede ser un poderoso instrumento para promover la integración y la inclusión social, garantizando un acceso a la energía en condiciones de seguridad, calidad y precio adecuados"

¿Pero cómo, dónde quedaron las acusaciones de Sendic de que todo era un problema del precio, y que el MEF no les dejó aumentar lo que el directorio de ANCAP requería? "Precio adecuado", de acuerdo a la gestión del sexenio, el precio hubiera tenido que superar ampliamente los dos dólares por litro de nafta y gas oil, y hubiera hecho volar la inflación. ¿Y ahora nos conforman con esa frase?

Y agrego que el MEF en el mes de febrero del 2015, aceptó aumentar los combustibles exactamente al precio solicitado por el entonces directorio de ANCAP y algunos meses más adelante el MEF redujo el porcentaje de rebaja del precio nacional de los combustibles que proponía el nuevo directorio, por la caída del crudo a nivel internacional y a pesar de ello, en el año 2015 vamos a perder cerca de 200 millones más. Y de eso ni una palabra. Seguimos siendo todos tontos.

"El sector energético requiere de importantes inversiones en infraestructura, de manera permanente pero, en particular, en los próximos años. Muchas de ellas deben ser realizadas necesariamente por empresas públicas, por lo que es necesario analizar formas novedosas de financiación, a través del mercado de valores o mediante asociaciones con privados en negocios específicos", dice la Mesa del FA.

¿Alguien puede creer que con una empresa que perdió más de mil millones de dólares en cinco años, se puede acceder al mercado de valores o a formas novedosas de financiación, que no sean las capitalizaciones sucesivas de parte del MEF? ¿Ya nos estamos preparando para una nuevo "cambio de asiento contable" como lo definió la ministra?

"ANCAP, en función de su aporte al desarrollo nacional, tiene el cometido de suministrar sus productos en condiciones de seguridad y estabilidad, de competitividad para el sistema productivo, satisfactorios en calidad y precio para el consumidor individual, y todo ello en el marco de una producción ambientalmente sustentable". Otra cita. ¿Estamos hablando de Uruguay o de Marte?

¿Dónde está la facilitación de la competitividad, en los combustibles líquidos que no pueden ni siquiera reflejar la brutal caída de los precios del crudo a nivel internacional? ¿Estamos hablando del portland al que ANCAP le fija los precios nacionales, hizo inversiones de cientos de millones y pierde 30 millones de dólares anuales, produce la misma cantidad que antes y la empresa privada gana exactamente los mismos 30 millones? ¿Qué es, una maldición?

Ni que hablar de la cal, que no está entre los cometidos del ente y por cuya venta a Brasil pagamos una multa de varios millones de dólares. ¿Dónde hay alguna referencia a ese brillante negocio estratégico y sustentable en los documentos, en algún programa del FA? Para no hablar de producir perfumes y aumentar las pérdidas, porque eso es simplemente ridículo.

Y aquí llegamos al batido supremo: "Es necesario tener en cuenta que ANCAP, al igual que el resto de las empresas públicas, se encuentra inmersa en un marco más amplio, que hace, por un lado, a su articulación con las orientaciones de los responsables institucionales de las políticas públicas (Ministerios), la normativa emanada de las entidades reguladoras que las involucra, y, además, con la política económica".

¿Qué tiene que ver eso con el desborde y el descontrol absoluto que vivió ANCAP y ANTEL en materia de gastos e inversiones, de crecimiento imparable de sus costos?

No fue por dejadez, por abandono, por burradas en la gestión, por falta de control del Ministerio de Industria o de la OPP o por los famosos "errores siempre humanos", fue una determinada concepción que llevada a su máxima expresión en ANCAP pero también en otras empresas hubiera llevado el Uruguay hacia un modelo fracasado, que se cayó a pedazos en otros países de la región. No sólo por errores en la gestión, sino por una ideología del desorden.

Basta leer las actas de la Comisión investigadora y las presentaciones de Danilo Astori y Fernando Lorenzo, para comprender al borde del abismo por el que caminamos durante varios años. El mismo abismo de la regasificadora, del puerto de aguas profundas, de los 17 mil kilómetros de fibra óptica enterrados junto con todas las reservas financieras de ANTEL, de la explotación minera o de otros emprendimientos fallidos.

Pasamos de 80 prospecciones y denuncias de explotación minera en el año 2012 a contarlas con los dedos de una mano en el 2015 y a ser pasibles de un juicio multimillonario contra el Estado. Eso sí los que quieren que todos los uruguayos volvamos a las tolderías deben estar de fiesta.

Esperemos los resultados de los diferentes balances de las empresas del estado del año 2015, comparemos con años anteriores y podremos todos opinar con mayor propiedad.

Como en materia de autocrítica estamos escasos o nulos, el informe contiene esta sentencia bíblica: "Este es el desafío de gobernar, y como en otros organismos del Estado, también en ANCAP, nuestro Gobierno debió corregir rumbos cuando hubo desaciertos, pero eso no tiene nada que ver con los delitos, las irregularidades o las ilegalidades"

¿Y con las inmoralidades y algunos otros pequeños detalles, que nos costaron más de mil millones de dólares, no hay nada que decir?

Como no lograron frenar el cambio completo del directorio por parte del actual gobierno, se quieren atrincherar detrás de este nuevo batido de la dirección del FA. Como si la realidad se pudiera moldear con barro.

Pero lo que más me duele, lo que me patea el hígado es que conozco la opinión de muchos dirigentes del FA que saben igual o más que yo de la situación de ANCAP, que tienen opiniones muy similares, o distintas, pero en la misma dirección, pero se callan rigurosamente y negocian. Y por ese camino se van quedando cosas demasiado importantes, a menos que un cacho de poder sea capaz de anteponerse y superponerse a todos los principios y valores.

Además lo considero una reverenda burrada política, atar nuestro destino a la gestión de ANCAP.

Y me duele, como le duele a la mayoría de los frenteamplistas, porque no hicimos campaña para defender los entes y en particular a ANCAP para terminar en este bochorno. Y todavía nos recuerdan el plebiscito.

Tampoco figura en ningún programa del FA, desde que existe, que las empresas del estado deban transformarse en feudos impenetrables. Y eso sucedió, no solo en ANCAP.

Los graves errores políticos y de gestión cometidos en algunas de las empresas del Estado tienen directa relación con el déficit fiscal del 3,8 % que tuvo el país en el 2014 y con la situación económica que heredó el actual gobierno, aunque nadie lo diga. Y por lo tanto tienen que ver con la vida de los uruguayos. Aunque ese no sea el único elemento. Y por no haberlo dicho antes y con mayor fuerza y claridad, sí les pido perdón nuevamente a mis compatriotas.

PD.

Ahora que no soy vocero de nadie y estoy orgulloso de no serlo, les resultará difícil acusarme de trabajar por alguna candidatura y si alguien osa mencionar a nuestros opositores, le voy a reiterar que nunca, en mis 54 años de militancia he visto un favor tan generoso, tan gigante y tan injusto con nuestra historia, un regalo tan grotesco a la derecha, que estos últimos seis años de gestión de ANCAP.

Esto no solo tiene que ver con el FA, tiene que ver con el movimiento popular y obrero, que estuvo siempre a la cabeza de esas batallas, pero ahora calla. Y otorga.

 

ESCRIBE

Esteban Valenti

Periodista y coordinador de la revista Bitácora.

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